"La reciente carta abierta del teólogo José Ignacio González Faus a su hermano jesuita Marko Rupnik, procesado y condenado canónicamente por agresiones sexuales, me decepciona profundamente por lo que dice y por lo que no dice"
"¿Puede uno querer realmente a un 'obrador de canalladas' y sentirse su hermano sin sentirse y reconocerse de alguna forma responsable de sus obras?"
"No desaparecerán las agresiones sexuales en la Iglesia mientras no desaparezcan las condiciones que las hacen posibles y las encubren"
"No nos liberaremos de todas las mentiras mientras no seamos capaces de formular todas las preguntas y reconozcamos simplemente la realidad y le pongamos palabra"
Habría que hacerle ver también la enorme responsabilidad que en ese rechazo le corresponde a la enseñanza de la propia jerarquía, si bien tampoco ésta es “la” Iglesia
Veo en las respuestas del papa lapsus que revelan viejos tabúes, estigmas y prejuicios culturales que aún seguimos arrastrando en relación con la sexualidad y el género, que siguen profundamente arraigados en la teología, el Derecho Canónico y la entera institución clerical católica romana
En el fondo, el problema son la vieja cosmovisión, la vieja antropología y la vieja teología sobre las que el cristianismo tradicional y el modelo eclesial se sostienen todavía enteramente. En parte a pesar del papa y en parte también debido al papa