Comisión episcopal CEE ¿Cambio de rumbo? A los 23 años de la Nota sobre J.J. Tamayo
La Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la CEE, España (Cf. CEE, Documentos, publicó publicado el 11 de enero del 2003 una nota titulada “Algunas aclaraciones sobre la enseñanza contenida en el libro de Juan José Tamayo, Dios y Jesús, colección “Hacia la Comunidad”, 6. Editorial Trotta, Madrid 2000”. Afirma en ella que algunas afirmaciones cristológicas de Tamayo sobre la divinidad de Jesús resultan un poco confusas, poniendo en guardia por ello a los creyentes.
Evidentemente, desde su perspectiva, esta Comisión Episcopal tiene razones para actuar de esa manera y le estamos muy agradecidos por situarnos ante un tema central de la teología y de la vida de la iglesia Pero algunos pensamos que esa nota podía ser más católica, esto es, más propia de Jesús y de su iglesia, ofreciendo no sólo reparos, sino motivos de esperanza y gozo para los creyentes.
Por eso, Matizando y completando lo que esa nota dice quiero destacar algunos valores del pensamiento y de la tarea teológica del Juan José Tamayo, en forma de cambio de rumbo, como Jesús propuso en su meta-noia (cambio de mente) de Mc 1, 13-14
- Tamayo viene defendiendo, de manera consecuente, una visión del Jesús Pobre, al servicio de los pobres y desde esa perspectiva ha escrito sus mejores trabajos sobre teología de la liberación. Ciertamente, hay que defender el “homo-ousios” de Nicea, diciendo que Jesús “es de la misma naturaleza de Dios”. Pero, al mismo tiempo, hay que afirmar que Jesús es homo-ousios con la humanidad: se ha solidarizado con todos los pobres del mundo, en gesto de amor comprometido y cordial, como Tamayo supone siempre-
- Tamayo viene destacando también de una manera consecuente, la experiencia y gozo de un Jesús Comunitario, hermano de los hermanos. En esa línea se sitúan sus escritos sobre la Iglesia, entendida en su amplitud y hondura, como experiencia cristiana del Espíritu.
- Tamayo se sitúa, finalmente, dentro de una perspectiva racional de apertura comunicativa, de diálogo universal, desde Jesús y con Jesús, hacia otras culturas y religiones. Está convencido de que, precisamente por ser Verdad, la verdad de Cristo no puede imponerse desde ninguna instancia superior, sino que se ofrece y comparte de un modo humilde y gozoso, en el día a día, en el codo a codo, en el canto a canto, de la gran tarea del ser humano, varón y mujer, que es revelación de Dios en su mismo camino humano.
Me hubiera gustado que la nota de la Comisión Episcopal, sin perder su hondura, hubiera tenido un tono más dialogal, de gozo y de acogida, de propuesta y de cambio de rumbo, según el evangelio.
Siento miedo ante una iglesia que parece estar empeñada sobre todo en las seguridades de los que tienen la vedad, en vez de salir a la calle para dialogar con los que buscan y sufren.Personalmente, hubiera preferido que la nota de los obispos dijera más o menos esto:
“Querido hermano y amigo Juan José Tamayo: Desde hace tiempo venimos siguiendo, admirando y alentando, tus trabajos como pensador cristiano y teólogo comprometido con la causa de Jesús. Hemos reconocido siempre tu decisión a favor de los más pobres, tu espíritu comunitario, tu búsqueda de diálogo.
Ciertamente, hay puntos en los que nos sentimos algo confusos: empleas a veces un lenguaje que no parece el nuestro; además, cuando hablas de Jesús, a veces no acabamos de entender algunas expresiones que utilizas... Pero esas son pequeñas cosas en comparación con el amor que expresan tus escritos y con la tarea de evangelio que vienes realizando.
Por eso, queremos decirte que estamos contigo en esta misión compartida que consiste en ofrecer un testimonio de vida y evangelio, con gran libertad, en medio de este mundo a veces duro, pero vibrante y emocionado en que nos ha tocado vivir. ¿Podremos vernos algún día, para compartir el gozo de la vida y del camino, para aprender juntos a escuchar a Jesús y acompañarle, acompañarnos unos a los otros, en respeto, gzo y comunión.
Me gustaría que una carta como esta la firmara el Obispo Secretario de Comisión Episcopal de la Doctrina de la Fe, en nombre de todos lo obispos. Por ahora la firmo yo en mi propio nombre y quisiera que pudieran firmarla, al menos de corazón, otros muchos cristianos, que amamos con muchísimo gozo a la iglesia y también con gozo, pero con cierta preocupación, a nuestros hermanos obispos (Texto original, Reinado Social 2003, 1)
Adjunto. X. Pikaza, Diccionario de Pensadores cristianos, Verbo Divino Estella 2912)
Tamayo-Acosta, Juan José (1946- ). Teólogo católico español. Ha estudiado en la Universidad Pontificia de Salamanca y enseña en la de Carlos III (Madrid). Se ha preocupado por la teología de la liberación, interpretándola desde una perspectiva social y religiosa. También se ha interesado por los temas que están más vinculados con la modernidad, procurando descubrir y describir el sentido de Dios dentro de la nueva situación de la modernidad. Forma parte de la Asociación de Teólogos Juan XXII y aparece con frecuencia como portavoz de una línea teológica y eclesial independiente, desligada del episcopado español, con matices críticos, desde una perspectiva de libertad creyente.
Los dos ejes de su pensamiento son el compromiso por los pobres (teología de la liberación) y el diálogo con la modernidad, a través de apertura a los interrogantes y experiencias del mundo actual, desde una perspectiva que quiere ser liberal, liberadora y de diálogo con las diversas religiones y culturas de la actualidad.Sus libros han marcado la conciencia cristiana de muchos hombres y mujeres, que quieren ser cristianos en tiempos de cambio, manteniendo un diálogo tenso con una iglesia que (a juicio de Tamayo) corre el riesgo de cerrarse en sí misma. En ese fondo se entiende su evolución, desde una iglesia más popular, abierta a la creación de comunidades laicales, auto-reguladas (en colaboración con C. Floristán), para abrirse después hacia un diálogo universitario más riguroso con las diversas tendencias culturales y religiosas de la actualidad.
Tamayo aparece, en algunos contextos, como el teólogo oficial del diálogo crítico del cristianismo con las diversas tendencias culturales y sociales de la actualidad española, desde la plataforma que le ofrece la Asociación Juan XXIII y la Universidad Carlos III. Su figura ha destacado así en casi todos los encuentros religiosos promovidos en España por un cristianismo no jerárquico (no oficial), desde el año 1990 al 2010, tanto en línea universitaria, como en perspectiva de diálogo teológico y social (con grupos feministas, liberadores y de encuentro con otras religiones como el Islam, desde la Universidad o desde el Parlamento de las Religiones).
El 10 de enero de 2003, la Comisión Episcopal Española para la Doctrina de la Fe publicó una nota sobre un libro de Tamayo (Dios y Jesús, Madrid 2000), incluido en Hacia la Comunidad, acusándole de defender “una versión renovada del antiguo error arriano: negación de la divinidad de Jesucristo, presentación de Jesús como un mero hombre, negación del carácter histórico y real de la resurrección”. La Comisión Episcopal añadía que las conclusiones teológicas de Tamayo son incompatibles con la fe católica, tal como ha sido formulada en los grandes concilios de Nicea (325) a Calcedonia (451).
Tamayo y la Comisión se sitúan en perspectivas pastorales, teológicas y eclesiales distintas. Lo que parece estar al fondo de su “condena” es la preocupación ante el surgimiento de un tipo de teología que se emancipan de la tutela clerical, abriendo el pensamiento cristiano hacia espacios nuevos de diálogo cultural, social y religioso, con el riesgo que ello implica para la formulación unitaria de le fe, expuesta de un modo clerical.
En ese contexto se entiende sus obras, entre las que destacamos: Por una Iglesia del pueblo (Madrid 1976); Diccionario abreviado de pastoral (Estella 1988); Religión, razón y esperanza (Estella 1992); Para comprender la escatología cristiana (Estella 1993); Hacia la comunidad I-V (Madrid 1994ss); La marginación, lugar social de los cristianos (Madrid 1995); Para comprender la crisis de Dios hoy (Estella 1998); Nuevo paradigma teológico (Madrid 2003); Adiós a la cristiandad (Barcelona 2003); Fundamentalismos y diálogo entre religiones (Madrid 2004); El Islam (Madrid 2009). De un modo especial han influido en este diccionario sus tres valiosos panoramas bio-bibliográficos: Para comprender la teología de la liberación (Estella 1989); Panorama de la teología española (con J. Bosch, Estella 1999); Panorama de la teología latino-americana (con J. Bosch, Estella 2001).