❤️La Voz del Camino: Sin Justificaciones, con San Francisco de Asís
Dichoso el que ha encontrado su Voz, su propia voz, del Evangelio !
Dichoso el que ha encontrado
su propia voz,
porque ha besado
y se ha reconciliado con el leproso.
Dichoso, el que ha encontrado su voz
y no la busca ya
entre los ruidos del mundo.
Tener voz.
No la del ego.
No la del poder.
Sino la Voz,
del que nace de nuevo
cada mañana.
Dichoso,
el que ha encontrado su Voz,
pues ya nada le destruirá,
ni las imaginarias sombras alargadas
de nuestras cruces
ni el fuego abrasador
y cobarde del viejo mundo.
Dichoso,
el que ha encontrado su Voz.
Su propia voz.
Porque el Evangelio
no es una fortaleza
que haya que asediar.
Es el milagro,
de despojarse de todo.
De todo..
Para ser sencillez.
Para ser libre libertad.
Para confiar,
totalmente en el Señor...
Dichoso,
el que ha encontrado su voz.
Como el hermano Francisco,
que encontró la suya
cuando ya no se justificó en nada.
En ese vacío,
en ese bendito silencio,
Jesús pronuncia tu nombre
.
Dichoso el que ha encontrado su voz.
Voz del Padre.
Voz del Espíritu.
Voz rotunda y subversiva
que rompe las cadenas de tus manos.
Y te ofrece las flores del Evangelio,
que no dañan tus manos y las entrelaza
para ser testimonio
de las manos misericordiosas del Padre.
Dichoso el que ha encontrado su voz
ante el hermano
que sufre en las tinieblas,
porque estas dejarán de serlo.
Dichoso el que ha encontrado su propia voz,
porque ha besado
y se ha reconciliado con el leproso.
Y así, que cada uno que reciba tu voz,
se la dé al otro,
para ser todos: Tu Voz,
de fraternidad, de paz y bien.
Así sea.