Rector del santuario de Santa Maria de Montserrat Joan Maria Mayol: "El mensaje de Montserrat es una sonrisa de esperanza y alegría, en el sentido más profundo de la palabra"

Joan Maria Mayol
Joan Maria Mayol Abadia de Montserrat.

"La devoción popular es de alguna manera el sistema inmunitario de la Iglesia, donde hay piedad hay práctica de vida cristiana"

"El rosario no solo quiere recordar los misterios de la vida de Jesucristo sino que quiere recordarlos con el espíritu de la madre de Dios"

"Con el levantamiento de las restricciones se empieza a ver movimiento y visitas. El país se empieza a levantar poco a poco y este es un reflejo de lo que pasa afuera"

La Abadía de Montserrat no es solo una cuestión de fe para para la población catalana. Más allá de cómo se vive el hecho religioso, bajo la mirada de la Moreneta el pueblo encuentra fuerza y esperanza en momentos de duelo y pena. Por ello durante este último año de pandemia han sido tantos los que se han dirigido al santuario a poner cirios, entrar en la basílica, o simplemente pasear por la montaña en señal de agradecimiento por el buen estado de salud de alguien o de duelo por la pérdida. Hace unos días la abadía recibió una llamada por parte del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización informando de que Montserrat será el representante español del "maratón de oración" convocado para el mes de mayo por el Papa Francisco para "invocar el fin de la pandemia”. Hablamos de ello con Joan Maria Mayol, monje de Montserrat i rector de la basílica. 

Joan M. Mayol, rector de la basílica de Montserrat.
Joan M. Mayol, rector de la basílica de Montserrat.

¿Qué representa o qué implica esta elección para la comunidad? 

Todos los santuarios marianos tienen el rezo del santo Rosario, nosotros también. Y aunque la pastoral del santuario es eminentemente litúrgica, la piedad popular también se cuida tal como el Santo Padre insiste que hagamos últimamente. Tal como él dice, la devoción popular es de alguna manera el sistema inmunitario de la Iglesia, donde hay piedad hay práctica de vida cristiana. En esta maratón nos toca orar por los voluntarios, esta realidad tan bonita que en momentos de adversidad manifiesta muy claro cuál es el espíritu cristiano de solidaridad. Anunciar el evangelio es precisamente eso, hacer el bien al prójimo en la medida de las posibilidades y formar parte de su solución y no de su problema. 

¿Por qué la oración del rosario ha sido siempre apreciada en la Iglesia católica?

Es el resumen de aquello que vemos en el Evangelio de Lucas cuando dice: María conservaba todos aquellos recuerdos y los meditaba. Se trata de meditar la vida de Jesús; y ligado a él está la vida de su madre, que es la imagen del cristiano, la glorificación en Dios donde todos estamos destinados a llegar. El rosario no solo quiere recordar los misterios de la vida de Jesucristo sino que quiere recordarlos con el espíritu de la madre de Dios. El rosario es recordar ese momento de gracia que es el Ave María, momento en que entró la salvación en el mundo. Y entró no como un decreto sino como una alegría. La madre de Dios, cada vez que oye esto, de alguna manera revive, recuerda, y con ella toda la Iglesia, que la salvación es alegría, esperanza definitiva.  

¿Cómo han pasado este este año y poco de pandemia? 

Lo hemos vivido en solidaridad con quienes lo han pasado peor. Y esto en la pastoral online lo hemos notado: hemos recibido y contestado muchos correos electrónicos, y acompañado por vía telefónica a muchas personas en su dolor, duelo, esperanza. Han disminuido los visitantes, claro está, lo cual ha generado una calma extraña. Y ahora, con el levantamiento de las restricciones, se empieza a ver movimiento y visitas de gente del país los fines de semana. Empiezan a venir de nuevo los colegios. Igual que el país se empieza a levantar poco a poco, aquí está pasando lo mismo. Somos un reflejo de lo que pasa en el pueblo.

¿Qué papel cree que juega en momentos difíciles las creencias religiosas y qué puede aportar en este sentido una comunidad monástica como Montserrat?

Los momentos difíciles nos ponen al límite. Y cuando estás en el límite vas a lo esencial. Lo esencial, quieras o no, es este sentido vital antropológico, la subsistencia de la propia vida. La fe en Jesús resucitado nos da este sentido no idealista pero sí con este ideal. No se trata de decir aquello de que ‘Todo irá bien’ porque puede ser que no sea así; se trata más bien de saber que la última palabra no la tiene la muerte. Esto te da una fuerza y una esperanza que quizás la gente que no cree en el evangelio o cristo no vive con la misma intensidad. Aunque bien es cierto que hemos encontrado a personas no específicamente católicas que también han podido sentir de alguna manera que Dios está con nosotros y nos ayuda a seguir adelante. 

La visita espiritual a la Virgen de Montserrat
La visita espiritual a la Virgen de Montserrat

Por tanto, diría que los momentos más difíciles de la vida hay que aprovecharlos para descubrir quién eres, cuáles son tus límites y, a partir de ahí, abrirte a este infinito que llevas dentro. Nosotros lo tenemos en esta sonrisa de la Madre de Dios, que nos da confianza en el hijo resucitado. El mensaje de Montserrat es una sonrisa de esperanza y alegría, en el sentido más profundo de la palabra, una alegría que no se pierde ni en los momentos de sufrimiento, aunque tampoco los esconde. Es como la sonrisa de una madre ante un hijo con dolor de muelas o fiebre. El malestar no lo puede solucionar, pero le da una confianza y una fuerza imprescindible para tirar adelante.

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