El obispo de León expresa su "cercanía cordial" con los mineros de la Marcha Negra
Pide que se habiliten "soluciones justas y pertinentes a esta crisis"
Los mineros salieron ayer de Villablino
El presidente de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española y obispo de León, Julián López, ha expresado hoy su "cercanía cordial" con los mineros que participan en la Marcha Negra, que salió ayer de Villablino, con los trabajadores del sector de la minería así como con sus familias.
El obispo de León, que participa en Bogotá (Colombia) en un encuentro de responsables de Liturgia de las Conferencias Episcopales de habla hispana y portuguesa, ha expresado hoy en nota de prensa su apoyo a los mineros y ha asegurado que ruega a Dios y a Santa Bárbara por ellos.
Ha afirmado que reza porque se habiliten "soluciones justas y pertinentes a esta crisis, sin perjuicio de nadie y con validez para un futuro próximo y lejano".
Desde Bogotá, según ha dicho, está siguiendo por internet "la evolución de la situación que afecta a los productores y a las empresas del sector de la minería" así como del comienzo de la II Marcha Negra, que cumple hoy su segundo día.
El presidente de Liturgia de la Conferencia Episcopal ha recordado que el pasado día 12 de agosto, junto con el obispo de Astorga, también mandó un comunicado de apoyo a los mineros y ha reiterado su compromiso que lanzó por entonces.
En ese comunicado de agosto, ambos obispos anunciaron, entre otros asuntos, que tanto las Diócesis de León como de Astorga se "ponían al servicio de cuantos necesitaran ayuda material y espiritual".
Los trabajadores del sector de la minería llevan prácticamente todo el mes de movilizaciones para reclamar que las empresas mineras del grupo Alonso y Viloria les abonen las nóminas que les deben y para pedir un futuro para el sector, que pasa por la aprobación de un Real Decreto, que garantice el consumo del carbón autóctono.
(Rd/Efe)