La no religiosidad juvenil se estanca en España tras años de fuerte avance
El informe 'Laicidad en cifras 2026', de la Fundación Ferrer i Guàrdia, concluye que no hay evidencias de una "reversión global del proceso de secularización", sino una evolución "no lineal" y con oscilaciones a corto plazo entre los más jóvenes
La no religiosidad sigue siendo mayoritaria entre los jóvenes en España, pero ha dejado de crecer al ritmo de los últimos años y muestra una ligera tendencia a la baja, según el informe 'Laicidad en cifras 2026' de la Fundación Ferrer i Guàrdia.
El estudio, elaborado a partir de datos de fuentes oficiales como el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el INE, el Ministerio de Educación o la Agencia Tributaria, analiza la evolución de la religiosidad, la secularización y la presencia institucional de la religión en España.
Concretamente, la secularización hace referencia al proceso mediante el cual una sociedad, cultura o individuo reduce su dependencia de las instituciones y dogmas religiosos. Entre las personas de 18 a 24 años, el 55,4 % se declara no religiosa, una proporción aún elevada y superior a la del conjunto de la población, pero por debajo del 60,9 % registrado en 2021, tras un periodo de crecimiento intenso.
Así, el informe señala que esta evolución introduce un matiz en el proceso de secularización juvenil, ya que la no religiosidad entre los jóvenes se mantiene en valores altos, pero se ha estabilizado e incluso retrocedido ligeramente en los últimos años.
Esta dinámica no se produce de igual forma en todas las franjas de edad, puesto que en los grupos de 25 a 34 y de 35 a 44 años, la no religiosidad se mantiene relativamente estable, mientras que en las edades más avanzadas se observan incrementos moderados o estabilizaciones.
En conjunto, el informe concluye que no hay evidencias de una "reversión global del proceso de secularización", sino una evolución "no lineal" y con oscilaciones a corto plazo entre los más jóvenes.
Los datos de 2025 muestran que el 55,1 % de la población se declara católica, mientras que el conjunto de las opciones no religiosas: ateísmo, agnosticismo e indiferencia, se sitúa en el 39,3 %. En concreto, el 15,4 % de la población se declara atea, el 12,1 % indiferente o no creyente y el 11,8 % agnóstica, mientras que las personas creyentes de otras religiones representan el 3,5 %.
Pese a que la población religiosa sigue siendo mayoritaria, la Fundación Ferrer i Guàrdia subraya que "la distancia entre ambos bloques se ha reducido de forma notable" en las últimas décadas. La evolución histórica muestra que la población no religiosa ha pasado del 8,5 % en 1980 al 39,3 % en 2025, lo que el informe interpreta como una "tendencia estructural de largo recorrido".
Brecha generacional
Por edades, la brecha generacional sigue siendo clara, ya que la no religiosidad alcanza el 53,7 % entre las personas de 25 a 34 años, mientras que a partir de los 45 años la religiosidad vuelve a ser predominante y llega al 77,9 % entre los mayores de 75 años.
El análisis territorial sitúa al País Vasco y a Cataluña como los territorios con mayor peso de población sin creencias religiosas, con un 50,5 % y un 47,6 %, respectivamente. También presentan niveles elevados de no religiosidad Madrid, con un 45,2 %, y Baleares, con un 45 %, mientras que Extremadura, Murcia y Castilla-La Mancha mantienen una clara mayoría de población religiosa.
El estudio también constata que las mujeres siguen siendo más religiosas que los hombres, ya que el 63,1 % de ellas se declaran religiosas frente al 53,9 % de los hombres.
En el ámbito educativo, el informe apunta que el alumnado que opta por alternativas a la Religión aumenta de forma sostenida, especialmente en bachillerato, donde el 68,2 % no cursa esta asignatura. Cataluña se sitúa entre las comunidades con porcentajes más elevados de alumnado que no cursa Religión, con un 61,7 % en primaria, un 60,3 % en la ESO y un 91 % en bachillerato.
El informe también refleja la secularización de los ritos de paso, con el matrimonio civil consolidado como opción mayoritaria, al representar el 83,6 % del total en 2024 frente al 16,4 % de matrimonios confesionales. Según la Fundación Ferrer i Guàrdia, este estudio refleja la creciente pluralidad de creencias, un hecho que, a su juicio, "requiere instituciones públicas neutrales", capaces de reconocer y respetar esta diversidad.
