En pleno estallido de la pandemia de covid en España, en marzo de 2020, las encuestas poblacionales revelaron una subida de la no religiosidad del 29,3 al 36,1 %, la subida más abrupta de la última década, según la Fundación Ferrer i Guardia
El dato es aún mayor en las generaciones más jóvenes (las adscripciones de conciencia no religiosas con un 60,3 % entre los 18 y 24 años, y un 57,9 % entre los 25 y 34 años)
Joffre Villañueva, patrón de la fundación Ferrer i Guàrdia, ha pedido a los entes locales que impulsen el principio de laicidad con acciones como revertir las inmatriculaciones indebidas realizadas por la Iglesia sobre patrimonio público o respetar la neutralidad de las instituciones hacia cualquier confesión religiosa