"Las periferias son las auténticas trincheras de la esperanza en la actualidad"
La teóloga Pepa Torres y el salesiano Miguel Gambín cerraron el ciclo de conversaciones del Fòrum Cristianisme Ara i Ací resaltando la revolución que surge de lo insignificante y lo sencillo
La teóloga Pepa Torres y el salesiano Miguel Gambín cerraron el ciclo de conversaciones del Fòrum Cristianisme Ara i Ací que durante todo este curso 2025/26 ha girado en torno al tema de la esperanza a pesar de los tiempos convulsos. Pepa Torres, teóloga y religiosa Apostólica del Sagrado Corazón de Jesús, que vive en una comunidad intercongregacional en el madrileño barrio de Lavapiés, denunció en su intervención “las políticas y pedagogía de la crueldad que caracterizan este mundo convulso” en el que vivimos y en el que, aseguró, “existe un capitalismo de guerra que, además se encarga de criminalizar la protesta y la disidencia”, un hecho que contraponía a la “emergencia de las religiones fundamentalistas”, tal y como se está observando en el panorama internacional.
Por su parte, el salesiano Miguel Gambín, con una amplia trayectoria como misionero en Malí y actualmente al frente de un centro educativo en Badajoz, resaltaba que la esperanza “cabe encontrarla cuando todo está perdido”, algo en lo que puso ejemplos concretos a partir de las experiencias y vivencias de muchos de las personas migrantes que llegan a Europa “para salvar sus vidas” y en busca de una oportunidad de un futuro que no tienen en sus tierras de origen.
Precisamente las historias y los testimonios del día a día en el que están envueltos Pepa Torres y Miguel Gambín marcaron este cierre de las jornadas que se han desarrollado por parte del Fòrum Cristianisme en sus diferentes encuentros realizados en Castelló, Alcoi y València y que se han llevado a cabo para explorar los escenarios de la esperanza tanto en la sociedad como desde dentro de la propia iglesia.
Miguel Gambín sostenía, en la línea del Papa Francisco de quien ahora se cumple el primer año de su fallecimiento, que “la esperanza se juega en las periferias, donde están los pisoteados de la historia, porque es allí donde surge la fuerza transformadora del Evangelio. Y es ahí donde tenemos que estar. Allí residen las semillas del Reino, en lo insignificante”. Pepa Torres se sumaba a esta tesis afirmando que “la esperanza reside en la fuerza de lo débil. La esperanza no es creer que el mundo tiene arreglo, sino que la lucha merece la pena, o mejor dicho merece la alegría”. Y añadía que “las periferias son las auténticas trincheras de la esperanza en la actualidad. Allí se encuentra la solidaridad de los empobrecidos”.