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Universidad San Dámaso, 14 de octubre de 2026: Una jornada para mirar al futuro del diaconado

Imagen de ChatGPT 29 sept 2026, 10_36_08

Hay lugares que tienen un significado especial cuando se habla del diaconado permanente. La Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid es, sin duda, uno de ellos. Allí, en la U.E.S.D. se forman quienes se preparan para recibir este ministerio en nuestra archidiócesis. Por eso tiene un significado especial que sea precisamente allí donde, el próximo 14 de octubre, se celebre una Jornada Académica dedicada al Diaconado permanente.

No será simplemente una jornada académica más. Será una oportunidad para detenernos, conocer mejor esta vocación y, sobre todo, preguntarnos qué puede aportar el diaconado permanente a la Iglesia de Madrid y a la Iglesia española del siglo XXI.

Jornada Diaconado en San Dámaso

La Jornada está organizada por la Comisión Delegada para el Diaconado Permanente de la Archidiócesis de Madrid y estará presidida por su presidente, el obispo auxiliar don Vicente Martín. El acto será presentado por el rector de la UESD, don Nicolás Álvarez de las Asturias, en un marco que resulta especialmente significativo: la universidad donde se forman quienes están llamados a servir a la Iglesia como diáconos.

Pero si hay una figura que centrará especialmente nuestra mirada será la de Enzo Petrolino, presidente de la Comunidad del Diaconado Permanente de Italia, una realidad que reúne a unos 5.000 diáconos italianos. Su presencia en Madrid supone una magnífica oportunidad para conocer la experiencia de una Iglesia que lleva muchas décadas recorriendo el camino del diaconado permanente y que cuenta ya con una presencia extraordinariamente significativa de este ministerio.

Italia puede ayudarnos a mirar nuestra propia realidad con perspectiva. Los ya casi 5000 mil diáconos no son solamente una cifra. Detrás de ella hay miles de historias de hombres que han descubierto una llamada, familias que han acompañado esa vocación, comunidades cristianas que han recibido su servicio y una Iglesia que ha ido incorporando progresivamente esta realidad a su vida ordinaria.

Enzo Petrolino podrá hablarnos de ese largo camino recorrido por la Iglesia italiana, de los frutos que ha producido y también de los retos que ha tenido que afrontar. Y lo hará, además, desde una experiencia muy concreta: la de un diaconado profundamente vinculado al matrimonio y a la familia. Precisamente por eso tendrá también ocasión de presentar su libro dedicado al matrimonio y la familia desde la perspectiva del diaconado.

Enzo

Yo tendré también la oportunidad de presentar Estola Cruzada. Conocer el Diaconado Permanente, el libro que nació precisamente con ese propósito: ayudar a conocer una vocación que, aunque está presente en prácticamente todas las diócesis españolas, continúa siendo todavía poco conocida por buena parte de los fieles.

Cuando escribí Estola Cruzada no pretendía hacer solamente un libro sobre el diaconado. Quería, sobre todo, contribuir a que se hablara de él. A que se conociera quién es un diácono, cuál es su misión, qué significa recibir el sacramento del Orden y cómo puede vivir su ministerio un hombre que, en la mayoría de los casos, está casado, tiene una familia, desarrolla una profesión y vive inserto plenamente en la sociedad.

Porque ahí puede encontrarse precisamente una de las grandes riquezas del diaconado. El diácono no deja de ser esposo, padre, trabajador, vecino, amigo. Su ministerio se desarrolla en medio de la vida cotidiana y puede convertirse en un puente privilegiado entre la Iglesia y el mundo. No se trata de un sacerdote de segunda categoría, ni de un laico comprometido que recibe algunas funciones. Es un ministro ordenado, con una vocación y una identidad propias, llamado a servir a la Iglesia desde una realidad muy concreta: la vida ordinaria de las familias y de la sociedad.

Quizá por eso este sea un momento especialmente importante para el diaconado permanente en España. Tenemos una realidad todavía pequeña en número, pero con enormes posibilidades. Necesitamos darla a conocer, acompañarla, formarla y ayudar a que esta vocación pueda crecer allí donde Dios la está suscitando.

El diaconado puede tener mucho que aportar a la Iglesia española del siglo XXI. Precisamente porque vivimos en una sociedad que necesita testigos capaces de estar dentro de ella sin dejar de ser hombres de Iglesia; hombres que conozcan las preocupaciones de las familias, las dificultades del trabajo, las alegrías y las heridas de la vida cotidiana y que, desde ahí, puedan anunciar el Evangelio y servir a sus comunidades.

Por eso esta Jornada de San Dámaso tiene un significado que va mucho más allá de una tarde de conferencias. Puede ser una ocasión para mirar lo que otros han recorrido, como la Iglesia italiana; para valorar lo que ya tenemos en Madrid y en España; y para preguntarnos qué camino queremos seguir en los próximos años.

La presencia de Enzo Petrolino nos permitirá conocer la experiencia de una Iglesia que ha hecho un largo camino. La presentación de su libro nos ayudará a profundizar en la relación entre diaconado, matrimonio y familia. La presentación de Estola Cruzada quiere poner sobre la mesa la necesidad de seguir difundiendo y dando a conocer esta vocación. Y la presencia del obispo Vicente Martín y de la Comisión Delegada para el Diaconado Permanente manifiesta el compromiso de nuestra Archidiócesis con este ministerio.

Ojalá esta Jornada sirva para mucho más que para hablar del diaconado.

Ojalá sirva para que algunos descubran una llamada.

Ojalá ayude a las familias a comprender y acompañar esta vocación.

Ojalá permita a nuestras comunidades cristianas valorar más la presencia de sus diáconos.

Y ojalá sea, en definitiva, un pequeño empujón para que el diaconado permanente siga creciendo en nuestra Iglesia española.

Nos encontraremos el 14 de octubre en San Dámaso. En un lugar donde se forman los futuros diáconos de Madrid, para hablar precisamente de lo que puede llegar a ser este ministerio en la Iglesia del futuro.

Quizá no haya un lugar mejor para hacerlo.

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