Jesús no les está pidiendo creer en ideas abstractas sino en las obras que ha realizado.
Vivir este tiempo de Pascua es, por tanto, continuar afirmando la resurrección de Jesús no con palabras sino con obras
Hoy nosotros somos llamados a realizar las mismas obras de Jesús para que muchas personas puedan creer en él y conozcan el camino que nos lleva al Padre
Jesús insiste en este texto en que, quienes deberían cuidar del rebaño hacen todo lo contrario
El cuidador de las ovejas llama a cada una por su nombre y camina delante de ellas.
Reconocer la puerta -que es el mismo Jesús- para entrar por ella sin hacerle caso a tantos que desvirtúan su mensaje y que acomodan la radicalidad del evangelio
Jesús resucitado sigue vivo y se ha quedado en la Eucaristía compartiendo nuestra vida y nuestra suerte.
De reconocerlo en la eucaristía y comprender lo que significa su vida partida y repartida, dependerá el que nuestro anunció de la resurrección de Jesús sea creíble por muchos otros.
Jesús está pensando en nosotros que no estuvimos en su vida histórica y no vimos los acontecimientos, pero hemos sido invitados a creer sin haber visto
La llamada para nosotros hoy es a creer sin ver para que el testimonio de la resurrección de Jesús alcance a todas las generaciones.
Jesús valiéndose de dos metáforas, invita a que sus obras sean visibles para los demás, de manera que las personas puedan conocer a Dios a través del testimonio y lo glorifiquen
¿A qué le sabe nuestra vida a los demás? ¿a qué sabe la vida de la Iglesia para nuestro presente?
Nuestra fe es para compartirla, para hacerla visible, pero esta visibilidad no ha de confundirse con la llamada “sociedad de cristiandad”
Son tiempos de testimoniar la defensa de la dignidad humana y la construcción de un mundo justo y en paz, aspectos que pueden unir a creyentes y no creyentes
Jesús se dirige a la multitud que le sigue y va a decirles qué son felices (o bienaventurados) aquellos que están viviendo los valores del reino.
Jesús no nos habla del reino de Dios alejado del mundo, sino que el evangelista se refiere a esa pobreza radical de quien pone toda su confianza en Dios mismo, lo que no deja por fuera la pobreza material, a la que se refiere, tan directamente, el evangelio de Lucas, al escribir este mismo pasaje
El reino se anuncia para este mundo, pretende transformarlo y es acogido por algunos, pero, rechazado por otros.
Todos ellos son “felices”, porque trabajan por transformar aquello que no corresponde al querer de Dios y su compromiso no quedará defraudado
No temamos vivir con intensidad esta propuesta del reino, testimoniando así su concreción en nuestra historia presente.