Jesús envía a sus discípulos y, él mismo, realizará con ellos, la obra encomendada
Los discípulos han de seguir adelante, realizando la misión encomendada, aunque sobrevenga la persecución y el rechazo
Seguir anunciando el reino hoy con obras de justicia y misericordia, de profecía y compromiso, sembrando la paz y cultivando la esperanza en ese mundo mejor que el anuncio del reino hace posible
Sus "parientes", los de "su casa", no reconocen a Jesús como profeta, sigue vigente la necesidad de "entrar a la casa del discipulado" para reconocerlo
El rechazo a Jesús que narra el evangelio de Marcos y que sufrió la primera comunidad cristiana, hoy sigue vigente, pero no necesariamente en el mundo secular sino entre algunos que se dicen creyentes de donde viene menos evangelio, menos reino de Dios, menos seguimiento al Jesús de la historia
"Creo que insistir en lo que ya existe (o existe débilmente) para favorecer desde allí el cambio sinodal, es echar el vino nuevo en odres viejos"
"La conversión implica buscar nuevas estructuras, nuevos procesos, nuevos acontecimientos. Pero, definitivamente, la iglesia institución, no está dispuesta a ello y está intentando maquillar lo que ya existe para afirmar que eso es sinodalidad"
La hemorroisa pasa por encima de las normativas de su tiempo y toca el borde del manto de Jesús
Y su curación fue fruto de su acción, de su osadía, de su persistencia para buscar la salud; actitud que Jesús alaba
Si Jesús fue capaz de reconocer el poder de la mujer para la restitución de su dignidad, no menos tiene que hacer la institución eclesial frente a las peticiones de las mujeres
No hay otra manera de emprender el seguimiento y de mantenerlo, que la fe
La fe sostiene el seguimiento, fortalece el discipulado
Ahora somos nosotros quienes estamos invitados a seguir el camino de la fe, manteniendo la paz ante las aguas agitadas, reconociendo en Jesús la autoridad para pasar cualquier tempestad
"Si nos remontamos a los orígenes del cristianismo, según el testimonio del libro de Hechos de los Apóstoles, los primeros cristianos vivían unidos y tenían todo en común, nadie pasaba necesidad entre ellos porque los que tenían más, vendían sus bienes para compartir con los más necesitados. Partían el pan en sus casas, tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo y cada día se agregaban más personas a la comunidad"
"Algunos sueñan con aquellas parroquias donde había procesiones, adoraciones, mujeres con la cabeza cubierta, inciensos, novenas, velas, genuflexiones, incluso algunos siguen añorando la misa en “latín” (como si la misa fuera un espectáculo para asistir y no un acontecimiento para vivir y entender lo que se dice) y refuerzan esos modelos antiguos y se sienten orgullosos de practicarlos"
El reino necesita nuestra acogida, pero es iniciativa divina que supera cualquier expectativa humana
La actitud que se nos pide es esa confianza infinita en el don que Jesús nos trae
Lo pequeño se puede hacer grande no porque nuestras fuerzas sean suficientes sino porque seguimos confiando en la fuerza de Dios que sostiene nuestra vida y nuestro compromiso
En esta escuela del discipulado se alimenta la esperanza, se mantiene la fe, se practica el amor
Lo que representa el diablo y los demonios son las fuerzas del anti reino, contra las que Jesús lucha. Pero no imaginemos fuerzas sobrenaturales sino toda la realidad de opresión y exclusión que viven los contemporáneos de Jesús y a quienes él les anuncia la Buena Noticia del Reino.
En realidad, los escriban están atacando al Espíritu Santo quien obra en Jesús y ellos se niegan a reconocerlo.
La familia del reino son los que entran a la casa, los que escuchan la palabra, los que reconocen el obrar del Espíritu de Jesús
La pasión de Jesús ya no tiene vuelta atrás. Las consecuencias de su misión lo han llevado a la cruz y Jesús no huye, sino que la asume en fidelidad al Dios Padre/Madre que lo ha enviado para ello.
Cuando Jesús dice, este es mi cuerpo, se está entregando todo él, su humanidad es real y su entrega es total.
La eucaristía que celebramos aquí es anuncio del banquete escatológico, es comenzar a vivir, desde ahora, lo que esperamos vivir en la eternidad.
Afirmar que nuestro Dios es Trinidad es semejante a decir que Dios es acogida, comunidad, relación, don que se da y se recibe, salida de sí para encontrarse con los seres humanos
Nos urge vivir hoy la experiencia del Dios Trinidad, del Dios comunidad que nos habla de una espiritualidad más comunitaria que individual, de un compromiso más social que intimista, de una iglesia más abierta a todos, “sin miedo a mancharse o herirse”, como tanto repite el papa Francisco
Ahora somos nosotros los que con la autoridad que nos viene del Hijo podemos seguir discerniendo y actuando conforme al impulso del Espíritu
El don del espíritu nos invita a ser gestores de perdón y reconciliación, de misericordia y acogida
Con Pentecostés, el tiempo de la Iglesia comienza y la fuerza que la sostiene es la del mismo espíritu de Jesús que se ha quedado en ella hasta el final de los tiempos
Pentecostés, es tiempo del Espíritu en la medida que nos abrimos a su acción y damos testimonio de ello
Con la experiencia de la ascensión de Jesús, la misión realizada por Jesús ahora depende de ellos, guiados por su Espíritu
El énfasis no está en que Jesús se va al cielo sino en que ahora los discípulos se dedican a predicar.
Celebrar la Ascensión significa hoy para nosotros, no quedarnos mirando para el cielo sino disponernos a anunciar a Jesús no solo con palabras sino respaldando dicho anuncio con obras.
La unión entre Vid y sarmientos es otra forma de hablar de la comunidad cristiana
La vitalidad de la comunidad depende de su unión con Cristo, de la comunión con su espíritu
La imagen de la Vid habla más de comunidad que de individuos, más de relaciones interpersonales de todos los sarmientos entre sí que de individuos relacionándose exclusivamente con Jesús
Jesús aclara que la misión que lleva entre manos no es la de un asalariado; su misión es dada por el Padre y si implicara dar la vida, no va a ponerlo en duda
En la comunidad de discípulos, no hay pastores y ovejas en el sentido literal del término, sino comunidad de vida donde todos cuidan de todos
Hay que pensar en una iglesia toda ministerial en la que el servicio garantiza el cuidado mutuo, la entrega asegura la vida en plenitud para todos
"Comienza a ser políticamente “correcto” que haya mujeres en todos los lugares. Sin embargo, afirmar tanto que a la iglesia le falta la participación de las mujeres puede esconder una afirmación más necesaria: a las mujeres les falta más conciencia de su dignidad personal y bautismal. Y, me parece que aquí, también hay mucho por trabajar"
"¿Qué pasa entonces con las mujeres en la iglesia que consideran “normal”, “mejor”, “voluntad divina”, “no necesario” o no sé que otra razón, ser excluidas en razón del sexo de algunas instancias eclesiales?"
"Algunas responderán que Jesús se encarnó en un varón. Eso es innegable. Pero ¿eso hace que el sexo masculino pueda tener privilegios? Si así fuera, no parecería que Dios respaldara la igualdad fundamental de todos los seres humanos, creados a su imagen y semejanza"
El Resucitado no es un espíritu en el sentido de desprecio de este mundo o una presencia distinta, haciendo cosas distintas
Sus palabras, sus signos, sus acciones simbólicas, a través de las cuales anunció el Reino de Dios, todas ellas son las que permiten que ahora se le reconozca como Hijo de Dios
Afirmamos creer en Jesús Resucitado, pero esto significa asumir su misma vida, con el riesgo, de correr su misma suerte
Con el Vaticano II se enriqueció la teología y la pastoral porque se entendió que Dios se revela en este mundo y es ahí donde hay que concretar la fe, el compromiso, el amor cristiano
(Jesús) no habla de almas, de cielos, de huida del mundo. Habla de la vida plena a la que están llamados todos los hijos e hijas de Dios, vida plena que supone la integralidad de lo que el ser humano es
Jesús hace presente a Dios en medio de su pueblo con gestos de servicio, de acogida, de misericordia, de romper barreras de exclusión como el acercarse a hablar con mujeres, con publicanos, con leprosos (todos aquellos que según la ley judía podían hacer impuro al que hablara con ellos) mostrando con sus actos que, efectivamente, Él vino “a dar vida y vida en abundancia”
Tomás verdaderamente cree y ofrece una confesión de fe en sintonía con la confesión de fe de Pedro (Mt 16, 16) o de Marta, hermana de María y de Lázaro (Jn 11,27)
Posiblemente, los discípulos están intentando pasar desapercibidos para no correr la misma suerte que el maestro. Y en esa situación, contra toda esperanza, Jesús se les aparece y les regala -gratuitamente- el don de su mismo espíritu
La resurrección de Jesús abrió esa vida resucitada que se anticipa con sus dones escatológicos para vivirla en la historia cotidiana