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Con la parábola del padre que pide a los dos hijos ir a trabajar a la viña, Jesús enfrenta a las autoridades religiosas de su tempo de manera directa y sin disimulo.

Lo que interesa es obrar según la voluntad de Dios y esto lo hace el hijo que, al final, va a la viña, aunque haya dicho que no.

(Foto tomada de: https://adelantelafe.com/del-padre-familia-la-vina/)

Padre e hijos en la viña

"¿Qué les parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndose al primero, le dijo: "Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña". Él respondió: "No quiero". Pero después se arrepintió y fue. Dirigiéndose al segundo, le dijo lo mismo y este le respondió: "Voy, Señor", pero no fue. ¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?". "El primero", le respondieron. Jesús les dijo: "Les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios. En efecto, Juan vino a ustedes por el camino de la justicia y no creyeron en él; en cambio, los publicanos y las prostitutas creyeron en él. Pero ustedes, ni siquiera al ver este ejemplo, se han arrepentido ni han creído en él (Mateo 21, 28-32).

Hoy el evangelio nos ofrece una sencilla parábola que podríamos resumir en la importancia de las obras frente a las palabras. Pero conviene explicitar el contexto en que la parábola está dicha para entenderla mejor. El texto anterior es la controversia de Jesús con los sumos sacerdotes y los ancianos del Templo que le interrogan sobre de dónde viene su autoridad. Precisamente a ellos, conocedores del Templo y la Ley Judía, es a quienes Jesús les relata la parábola de dos hijos al que el padre les dice que vayan a trabajar a su viña y el primero dice que no quiere, pero luego va y el segundo dice que irá y, al final, no va.

A la luz de esta parábola, Jesús les pregunta quién hizo la voluntad del Padre. Con facilidad los sacerdotes y ancianos le responden que el primero. Pero Jesús les confronta su respuesta con la afirmación de que los publicanos y prostitutas llegarán antes que ellos al Reino de los cielos. Y les explica cómo habiendo recibido la predicación de Juan sobre el camino de la justicia, ellos no lo han aceptado, mientras los que ellos descalifican y no creen que sean depositarios de las promesas, son los que creen y cambian de vida.

Como podemos ver, Jesús enfrenta a las autoridades religiosas de su tempo de manera directa y sin disimulos. No es de extrañar que se gane la persecución y la muerte. De hecho, el texto que sigue, será la parábola de los viñadores homicidas en la que los viñadores terminan asesinando al hijo del dueño de la viña cuando va a cobrar los frutos de la viña. Ese hijo está prefigurando al mismo Jesús y su desenlace final. 

Una nota interesante es que el evangelio de Mateo casi siempre utiliza la expresión “reino de los cielos” para evitar pronunciar el nombre de Dios, signo de respeto para los judíos cristianos a quienes dirige su evangelio. Pero en cuatro ocasiones se refiere a “reino de Dios” y está es una de ellas. Esto lo podemos interpretar como otra provocación, por parte de Jesús, frente a los sumos sacerdotes y ancianos a los que abiertamente les acusa por no hacer la voluntad del Padre.En definitiva, lo que interesa es obrar según la voluntad de Dios y esto lo hace el hijo que, al final, va a la viña, aunque haya dicho que no.

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