El sufrimiento evoluciona, de la resignación al enfoque resiliente. Integrar la sombra, en palabras de Jung, y encontrar significado en el dolor es esencial.
La ética en las relaciones laborales puede transformar la forma en que tratamos a los demás y nos tratan a nosotros, desde principios básicos hasta aspiraciones más nobles.
Leer un cuento es una experiencia particular. Los cuentos destilan sabiduría, abren a la esperanza de inéditos viables, esponjan el espíritu, tocan al corazón.
Somos compasivos cuando nos abrimos al lenguaje de la sensibilidad, captando en nuestras vísceras el sufrimiento del otro y respondemos con ternura y eficacia.
Ha sido Adela Cortina quien ha tomado de su mano la expresión “razón cordial”, rescatando la identidad del ser humano que no solo es grandeza y reclama respeto por su autonomía, sino que es también fragilidad y reclama compasión.
¿Cómo ayudar a las personas que se encuentran mal, a las personas que sufren porqué tienen alguna dificultad en su propia familia, consigo mismos, en el ámbito laboral, porqué han perdido un ser querido o lo están perdiendo? ¿Cómo hacer que la relación sea un encuentro terapéutico que alivie el sufrimiento?