¿Amar al prójimo en sí mismo?
Domingo 3º del tiempo ordinario
Domingo 30º
¿Amar al prójimo en sí mismo?
Evangelio: Mt 22, 34-40
En aquel tiempo, un fariseo experto en la Ley, para ponerlo a prueba, preguntó a Jesús: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?».
Jesús respondió:"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:"Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Para meditar:
A veces los mismos cristianos podemos pensar que amar al prójimo responde a un mandamiento que debemos cumplir si queremos que Dios nos ame. Cumplir eso es más difícil cuando nos dicen que debemos amar al enemigo; psicológicamente lo mejor es que nuestro enemigo desaparezca del mapa. Una cosa es amar a Dios y otra amar al prójimo. “Amar al prójimo como a sí mismo “ no hay quien lo entienda.
De entrada dos referencias. Una del cuarto evangelista: “A Dios nadie le ha visto. Si nos amamos unos a otros Dios permanece en nosotros”. Otra de Santo Tomás de Aquino. Se pregunta si podemos y debemos amar al prójimo en sí mismo. En una primera impresión, parece que no: tenemos que amar al prójimo para así ganar el cielo. Pero el Santo responde: podemos y debemos amar al prójimo en sí mismos porque ahí está esa Presencia de amor que llamamos Dios; en esa Presencia todos existimos y nos movemos.
Amar al prójimo en sí mismo como imagen de Dios, es hacer todo lo posible para que salga de su egocentrismoen orden a que viva su verdadero ser, su dignidad como imagen del Creador. Optando por la liberación de los excluidos a quienes se niega esa dignidad, y bajando de sus tronos a los arrogantes que, olvidando su condición de imagen, pretenden actuar como dueños absolutos. Nuestros mismos enemigos cuyos defectos debemos lamentar y combatir, siguen acompañados por esaPresencia de amor y en sus frentes llevan escrito: “no matarás”.