León XIV podría presidir el Congreso Eucarístico de Sídney en 2028: "La fecha queda lejos, pero estará allí"
El papa ha expresado su intención de viajar a Sídney en 2028, para presidir el Congreso Eucarístico Internacional. La confirmación llegó a través del obispo auxiliar de Sídney, Richard Umbers, quien aseguró que el Pontífice se lo dijo personalmente al arzobispo Anthony Fisher
El papa León XIV ha expresado su intención de viajar a Sídney en 2028, para presidir el Congreso Eucarístico Internacional, un evento que coincidirá con el centenario del primer congreso de este tipo celebrado en Australia y que se perfila como una de las mayores concentraciones de fe pública en la historia del país. La confirmación llegó a través del obispo auxiliar de Sídney, Richard Umbers, quien aseguró que el Pontífice le dijo personalmente al arzobispo Anthony Fisher que, aunque la fecha aún queda lejos, “estaré allí”.
Sídney se prepara para volver a situarse en el centro de la vida católica mundial con la previsión de que el papa León XIV presida el Congreso Eucarístico Internacional de 2028, una cita llamada a reunir a cientos de miles de peregrinos y a marcar un hito en la historia religiosa de Australia.
La señal más clara hasta ahora la dio el obispo auxiliar de Sídney, Richard Umbers, director ejecutivo de Eucharist28, al revelar que el arzobispo Anthony Fisher planteó directamente la invitación al papa en Roma, y que la respuesta del Pontífice fue escueta pero contundente: la fecha puede estar lejos, pero “estaré allí”.
La invitación formal había llegado ya en 2025, cuando el primer ministro Anthony Albanese cursó la petición oficial al nuevo Papa, siguiendo el protocolo previsto para la visita de un jefe de Estado. Aunque estas invitaciones no implican automáticamente un viaje, la aceptación verbal de León XIV ha sido interpretada como la luz verde para que la Iglesia en Australia y las autoridades civiles aceleren los preparativos del evento.
El Congreso de 2028 tendrá, además, un fuerte valor simbólico: coincidirá con los cien años del primer Congreso Eucarístico Internacional celebrado en el país, en Melbourne en 1928, que ayudó a consolidar la identidad católica de una nación entonces joven.
Australia volvió a acoger el encuentro en 1973, también en Melbourne, en una edición hoy recordada por la presencia de dos figuras que después serían canonizadas: el cardenal Karol Wojtyla, futuro Juan Pablo II, y la Madre Teresa de Calcuta.
Según las primeras previsiones compartidas por Umbers, el congreso de Sídney se desarrollará a lo largo de una semana entera, con una misa inaugural solemne y una gran procesión eucarística antes de la clausura. Si León XIV participa en los días finales, se espera que esa procesión se convierta en una de las mayores manifestaciones de culto público jamás realizadas en Australia, con varios cientos de miles de fieles en la misa final y una amplia presencia internacional, en línea con la tradición de estos congresos, que combinan reflexión teológica, catequesis, liturgia y testimonio público de la fe.