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Trump enloquece contra León XIV

El Papa aboga en Argelia por un "equilibrio global" ante "las continuas violaciones del derecho internacional y de las tentaciones neocoloniales" 

"¡Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperación, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena!" afirma León XIV ante las autoridades civiles de Argelia

León XIV, a las autoridades de Argelia

Tras su ofrenda floral ante el monumento a los mártires, y con cierto retraso sobre el horario previsto, León XIV se dirigió al palacio presidencial, donde mantuvo un encuentro privado con el presidente, antes de pronunciar su primer discurso 'político' en su gira africana. Bajo una intensa lluvia, por cierto. Y después de escuchar un vibrante discurso del presidente de Argelia, en el que defendió al estado palestino, y denunció los ataques de Israel contra Netanyahu. "Usted es el más digno portador de los valores de la paz, la justicia y la convivencisa pacífica", le agradeció, mostrando el apoyo de todo el país a la causa de la paz del Papa.

Ante las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo Diplomático acreditado en Argelia, Prevost lanzó un llamamiento a acabar con "las polarizaciones absurdas", advirtiendo del odio disfrazado de fe: "Los símbolos y las palabras religiosas pueden convertirse, por una parte, en lenguajes blasfemos de violencia y opresión y, por otra, en signos carentes de significado, en el gran mercado de consumos que no sacian". 

El Papa recordó sus visitas al país "como hijo espiritual de san Agustín", y su vocación de acudir en esta ocasión "como peregrino de paz". "Somos hermanos y hermanas, porque tenemos al mismo Padre en los cielos; el profundo sentido religioso del pueblo argelino es el secreto de una cultura del encuentro y de la reconciliación, de la cual también mi visita quiere ser signo", concretó el pontífice, quien insistió en la necesidad de que, "en un mundo lleno de enfrentamientos e incomprensiones, ¡encontrémonos y tratemos de comprendernos, reconociendo que somos una sola familia! Hoy, la sencillez de esta certeza es la llave para abrir muchas puertas cerradas". 

Encuentro del Papa con las autoridades

Como "testigo de la paz y la esperanza que el mundo anhela ardientemente", León XIV defendió el "sentido de solidaridad, acogida y comunidad con el que está tejida la vida cotidiana de millones de personas humildes y justas".

"Ellos son los fuertes, ellos son el futuro; quienes no se dejan cegar por el poder y la riqueza, quienes no sacrifican la dignidad de sus conciudadanos en favor de su propia fortuna personal o la de su grupo", glosó el pontífice, quien agradeció la "hospitalidad" del pueblo argelino, "profundamente arraigada en las comunidades árabes y bereberes, ese deber sagrado que en todas partes desearíamos encontrar como valor social fundamental". También, en la práctica de la limsna -sadaka-, cuyo origen "significa justicia; no retener para sí mismo lo que uno posee, sino compartirlo, es en realidad una cuestión de justicia".

Una religión sin piedad y una vida social sin solidaridad son un escándalo a los ojos de Dios. Sin embargo, muchas sociedades que se creen avanzadas se precipitan cada vez más en la desigualdad y la exclusión

Porque "injusto es quien acumula riquezas y permanece indiferente ante los demás", sostuvo León XIV. "Esta visión de la justicia es simple y radical: reconoce en el otro la imagen de Dios. Una religión sin piedad y una vida social sin solidaridad son un escándalo a los ojos de Dios. Sin embargo, muchas sociedades que se creen avanzadas se precipitan cada vez más en la desigualdad y la exclusión", clamó el Papa, añadiendo que "las personas y las organizaciones que dominan sobre los demás —y África lo sabe bien— destruyen el mundo que el Altísimo ha creado para que viviéramos juntos". 

El presidente de Argelia

Apuesta por el "equilibrio global"

Frente a ello, Prevost propuso un "equilibrio global" para "imaginar y alcanzar una mayor. justicia entre los pueblos", sin multiplicar "incomprensiones y conflictos", sino "respetando la dignidad de cada persona y dejándose conmover por el dolor ajeno". Así, "podrán convertirse en protagonistas de un nuevo rumbo de la historia —hoy más urgente que nunca— ante las continuas violaciones del derecho internacional y de las tentaciones neocoloniales". 

Haciendo suyas las advertencias tanto de Benedito XVI como de Francisco, el Papa insistió en "una gran redistribución de la riqueza a escala planetaria" sin "incrementar la pobreza y la desigualdad", incluyendo a los "movimientos populares" para lograr "la incorporación de los excluidos en la construcción del destino común".

El Papa, en su discurso

"Los exhorto, pues, a ustedes, que tienen autoridad en este país, a no temer tal perspectiva y a promover una sociedad civil viva, dinámica y libre, en la que especialmente a los jóvenes se reconozca la capacidad de contribuir a ampliar el horizonte de la esperanza para todos" clamo el Papa a los líderes argelinos, a quienes recordó que "las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo", promoviendo "condiciones equitativas y dignas para todos".

A su vez, el Papa habló de la relevancia de las fronteras argelinas, (el Mediterráneo y el Sáhara) como "confluencia de caminos geográficos y espirituales de gran importancia". "Si profundizamos en su historia, sin simplificaciones ni ideologías, encontraremos allí ocultos inmensos tesoros de humanidad, porque el mar y el desierto son, desde hace milenios, lugares de enriquecimiento mutuo entre pueblos y culturas", sostuvo, adviriendo, en la misma línea que Francisco: "¡Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muere también la esperanza! ¡Liberemos del mal estos inmensos depósitos de historia y de futuro! ¡Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperación, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena!".

León, durante su discurso

"Son ganancias ilícitas, en efecto, las de quienes especulan con la vida humana, cuya dignidad es inviolable", denunció, llamando a unir "nuestras fuerzas, nuestras energías espirituales, toda inteligencia y recurso que hagan de la tierra y del mar lugares de vida, de encuentro, de maravilla", frente a las tensiones derivadas de una polarizació que también afecta a la sociedad argelina.

Fundamentalismo y secularizacion

"Aquí, como en todo el mundo, tienden a manifestarse dinámicas opuestas, de fundamentalismo o de secularización, por las que muchos pierden el sentido auténtico de Dios y de la dignidad de todas sus criaturas", lamentó Prevost, denunciando cómo "los símbolos y las palabras religiosas pueden convertirse, por una parte, en lenguajes blasfemos de violencia y opresión y, por otra, en signos carentes de significado, en el gran mercado de consumos que no sacian". 

Discurso del Papa en Argelia

"Estas polarizaciones absurdas, sin embargo, no deben asustarnos. Hay que enfrentarlas con inteligencia", finalizó el Papa. "Son señal de que vivimos una época extraordinaria, de gran renovación, en la que quien mantiene libre el corazón y despierta la conciencia puede obtener de las grandes tradiciones espirituales y religiosas nuevas visiones de la realidad y motivaciones inquebrantables para el compromiso". Frente a ello, "es necesario educar en el sentido crítico y en la libertad, en la escucha y en el diálogo, en la confianza que nos hace reconocer en quien es diferente a un compañero de viaje, no a una amenaza. Debemos trabajar por la sanación de la memoria y la reconciliación entre antiguos adversarios".

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