El Papa invita a que, en medio de extremismos y conflictos, cristianos y musulmanes trabajen por la paz
Dirigiéndose a una organización africana comprometida con el diálogo interreligioso, León XIV lo señaló como una herramienta para fomentar la paz y liberarnos de los prejuicios
(Vatican News).- En un contexto global asolado por la radicalización religiosa, la división y el conflicto, la cooperación entre diferentes confesiones puede convertir a los fieles en profetas de una nueva era, en la que florezca la paz y se rompan las cadenas del prejuicio y el odio. Esta es la esperanza que el Papa León XIV reiteró la mañana de este 25 de marzo, al recibir a la delegación del Programa para las Relaciones Cristiano-Musulmanas en África (PROCMURA) en el Aula Pablo VI.
El Pontífice, dirigiéndose a los presentes en inglés, elogió la labor de esta organización, con sede en Kenia, junto con la del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, que permite a la Iglesia fortalecer las relaciones con otras religiones, promoviendo la paz y la fraternidad.
“La Iglesia Católica invita a la comprensión mutua y al respeto hacia los seguidores de otras religiones, afirmando que no rechaza nada de lo verdadero y santo en estas religiones, ya que a menudo reflejan un rayo de esa verdad que ilumina a todos los hombres y mujeres”.
El Papa con la delegación del "Programa para las Relaciones Cristiano-Musulmanas en África" (@VaticanMedia) (@Vatican Media)
Que florezcan la paz, la justicia y la esperanza
El Papa recuerda que todo camino hacia la unidad y la comunión, emprendido por los cristianos, pero más generalmente por todas las personas de buena voluntad, está inspirado por el Espíritu Santo y, por lo tanto, requiere «corazones abiertos» al diálogo y al encuentro, acogiéndose unos a otros «en auténtica fraternidad».
“Mediante estos esfuerzos, la paz, la justicia y la esperanza florecerán cada vez más en las sociedades africanas y en todo el mundo”.
Vivir la paz es posible
Asimismo, León XIV expresa su confianza en que la sinergia entre PROCMURA y el Dicasterio propiciará nuevas iniciativas para la promoción de la «amistad social», fortaleciendo la colaboración y el discernimiento conjunto de las áreas que requieren «acción urgente».
“En un mundo cada vez más marcado por la radicalización religiosa, la división y el conflicto, su testimonio compartido demuestra que es posible vivir y trabajar juntos en paz y armonía, a pesar de las diferencias culturales y religiosas”.
El Papa con la delegación del "Programa para las Relaciones Cristiano-Musulmanas en África" (@VaticanMedia) (@Vatican Media)
Más allá del prejuicio, la ira y el odio
El Pontífice finalmente recuerda sus palabras en el sexagésimo aniversario de la Declaración Nostra Aetate, destacando la responsabilidad de ayudar a los pueblos a liberarse de las cadenas del prejuicio, la ira y el odio, superando el egoísmo y el ensimismamiento, y venciendo la codicia «que destruye tanto el alma humana como la tierra».
“De esta manera, podemos guiar a nuestro pueblo para que se convierta en profeta de nuestro tiempo, voces que denuncien la violencia y la injusticia, sanen las divisiones y proclamen la paz para todos nuestros hermanos y hermanas”.
Mensaje de los obispos españoles por el fin del Ramadán
Por otra parte, los obispos españoles han hecho público un mensaje a las comunidades de musulmanes en España con motivo del fin de Ramadán (Eid Al-Fitr), en el que, al saludar el hecho de que este año hayan coincidido en el calendario la celebración de la Cuaresma y del Ramadán, señalan que "cristianos y musulmanes hemos tenido la oportunidad de testimoniar con nuestras propias vidas que el corazón del ser humano no puede dejar de buscar a Dios, plenitud de sentido de la existencia humana".
"Al reorientar nuestra mirada hacia Dios, hemos podido hacer nuestro el dolor de tantos hermanos nuestros que sufren la guerra. Su llanto resuena con fuerza en el corazón de Dios, siempre clemente y misericordioso, dispuesto al perdón. La guerra es contraria a la voluntad de Dios y bombardea sin piedad el proyecto divino de la fraternidad universal".
Por ello, el mensaje, firmado por Ramón Valdivia Giménez, presidente de la Subcomisión Episcopal para Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso", exhirta a impedir que "los conflictos internacionales nos sumerjan en la desesperanza. No nos cansemos de orar por el don de la paz, y renovemos nuestro compromiso por promover la reconciliación, invitando a los miembros de nuestras comunidades a no dejarse contaminar por el lenguaje del desprecio y del odio".