"Preferimos -así ha sido históricamente- que alguien nos mande, nos diga que tenemos qué hacer, nos libere de ‘la carga insoportable de la libertad'"
"Prefiero la libertad tan amplia que me permita vivir un proyecto de vida personal, el Evangélico, incluso en los aspectos relativos a la convivencia social y política"
La sociedad actual funciona al margen del mensaje evangélico. La sociedad actual está en la práctica descristianizada
Es muy triste que, a estas alturas, los líderes religiosos (los obispos y otros titulares de otros órganos de gobierno, sean o no obispos) no se atengan a la realidad
Es habitual la defensa de mantras inútiles, de posiciones falsas, de imágenes contradictorias y, a veces, hasta corruptas