Armand Puig: “Gaudí está evangelizando al mundo a través del templo de La Sagrada Familia”
El teólogo catalán acaba de publicar un libro sobre la vida y obra del “Apóstol de Dios”. La beatificación del arquitecto de Reus podría estar próxima
(Helena Molero/Madrid).- Explorando la profunda espiritualidad de Antoni Gaudí, revelada en su arquitectura y en su vida, el teólogo Armand Puig también se encontró con un Gaudí que convivió a revolución industrial y los movimientos obreros políticos y sindicales. Y toda esta cuestión social lo interpeló y pensó que tenía que dar una respuesta. Gaudí no se evade de los problemas de su tiempo ni se refugia en prácticas religiosas. Tampoco deja de considerar a Dios el centro de su vida. El genial arquitecto catalán “nos invitó a tener otra la mirada” y anticipó “la espiritualización de la materia en la Sagrada Familia”. Tras la visita de León XIV, Puig desvela que quedó muy claro para el Pontífice la increíble gran obra arquitectónica de Gaudí y la mirada espiritual que provoca en muchas personas el Templo de la Sagrada Familia.
Pregunta.-¿Estudiando la arquitectura de Gaudí ha podido comprender también su vida y su camino espiritual?
Respuesta. - Conocíamos a Gaudí arquitecto y lo valorábamos mucho todos, porque Gaudí representa uno de los hitos de la arquitectura mundial. Pero para conocer su arquitectura es preciso conocer su persona. Cuando nosotros nos hemos aproximado a su persona hemos visto enseguida que Gaudí tenía una estructura espiritual interior muy profunda, tan profunda como su arquitectura. Entonces, la relación entre su arquitectura y la persona que la diseñó sirve para comprender ambas cosas: la vida y la obra. Gaudí vivió en un tiempo de cambios profundos porque, de hecho, se encontró con la revoluciónindustrial y con los movimientos obreros políticos y sindicales. Y toda esta cuestión social lo interpeló. Y pensó que tenía que dar una respuesta. Una parte de su espiritualidad cubre la dimensión social de esta respuesta. Y otra parte cubre la dimensión de oración, de relación con Dios.
R. Antoni Gaudí no se evade de los problemas de su tiempo, ni se refugia en prácticas religiosas. Tampocodeja de considerar a Dios el centro de su vida porque aquí está un poco el secreto de su arquitectura que es el símbolo. Y el símbolo es el misterio cristiano. La figura de Gaudí está creciendo cada vez con más fuerza. He publicado dos biografías: Una en tamaño, digamos, popular, que es la que se publicó en ARPA. También está la biografía más completa, publicada en la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC).
P.- Usted que tanto tiempo ha dedicado a investigar la vida y obra de Gaudí ¿Qué podría destacar de él?
R. - Gaudí nos invitó a tener otra la mirada. Una cosa muy importante de Gaudí es que nos libera de las cosas materiales. Nuestro cuerpo no es malo; es materia, se puede verificar. Pero es un cuerpo que tiende a la espiritualización y, de hecho, la vida eterna es el cuerpo espiritual. En el cielo están los cuerpos espirituales, no están personas sin cuerpo. Los cuerpos existen, pero transformados. Esto es lo que Gaudí anticipó aquí: la espiritualización de la materia en la Sagrada Familia.
P.-Usted ha sido el impulsor de este movimiento de querer atraer su figura como modelo de creyente ejemplar, ¿Cómo se empezó a tirar del hilo en el camino de la beatificación de Gaudí?
R. - Todo comenzó en los años 90, cuando se hizo el proceso diocesano de la beatificación. Se recogieron testimonios en el tribunal de la iglesia para que dieran fe de lo que sabían de Gaudí, como hombre espiritual, no sólo como arquitecto. Y este proceso se lleva a Roma en 2003. Después, desde 2003 a 2023, con diversas eventualidades se consiguió finalmente redactar eldocumento oficial que precede siempre a la beatificación. Sin este documento no hay nada que hacer. Ese documento lo preparamos entre tres personas: el padre Josep María Blanquet, de la Sagrada Familia; el doctor Gaspar Mora, profesor de Teología Moral en la Universidad de Teología de Barcelona que redactó la parte de las virtudes, mientras que yo me ocupé de la biografía.
P.- Cuando habla de virtudes, ¿también se refiere a los posibles milagros de Gaudí?
R. - No, los milagros no entran aún en esto. Como digo, aquí hay tres partes: Las virtudes, que hizo el doctor Mora,la biografía de la que me encargué yo, y la parte de la fama de santidad que realizó el padre Blanquet. Estos informes se presentaron en Roma en el año 2020. Y el Papa Francisco el 14 de abril de 2025 aprobó estas virtudes heroicas y las declaró ante toda la Iglesia. Y declaró a Gaudí venerable. Y ésta es la etapa donde nos encontramos ahora. Entonces viene el milagro como confirmación de las virtudes. Según la praxis de la iglesia debe tener una verificación de las virtudes heroicas a través de una acción, digamos, que se supone en los medios naturales. De hecho, el milagro es traspasar el límite de lo que la naturaleza puede dar de sí con otra intervención divina,con intercesión de Gaudí. Se tiene que orar y pedir la gracia a Gaudí para que se produzca una curación. Esta curación llegó, pero ahora el comité médico tiene que analizarla. Es decir, si esta curación representa una curación real, no solo una propuesta, tiene que verificarla y, según su parecer, procederemos después.
El milagro: "Fue una enfermedad muy grave que tenía que llevar a la muerte a un niño pequeño y este niño continuó vivo (...) Ha sido recientemente. La familia se encomendó a Gaudí. El niño continúa vivo. Tiene unos 4 años"
P.- ¿Qué tipo que curación? una enfermedad grave?
R. Fue una enfermedad muy grave que tenía que llevar a la muerte a un niño pequeño y este niño continuó vivo.
P.-¿Y ha sido recientemente?
R. - Si. Ha sido recientemente. La familia se encomendó a Gaudí. El niño continúa vivo. Tiene unos 4 años.
P.- Tras la reciente visita del Papa León XIV, supongo que usted le habrá estado acompañando durante su encuentro en el Templo de la Sagrada Familia, y me gustaría que me dijera la percepción y sus comentarios cuando vio esta Basílica….
R. - Yo tengo la impresión de que el Papa se ha convencido de dos cosas: primero, lo increíble que es esta gran obra de Gaudí y la mirada espiritual que provoca en muchas personas. En segundo lugar, se ha convencido de que Gaudí no es uno más. Merece una atención y una aceptación especial por parte de muchísima gente. Se le admira, se reconoce la obra y su autor. Es alguien que genera la calidad artística, pero también la santidad y la humildad, la continencia y la pobreza.
P.- Aunque ya va a ser un hecho que Gaudí serábeatificado, para el mundo no creyente su obra arquitectónica sigue cautivando y emocionando espiritualmente. Tengo una amiga atea que llora cada vez que visita el Templo de La Sagrada Familia …
R. - Tiene usted razón, porque muchos que no creen en Dios pueden sentirse, digamos, movidos por dentro cuando ven la obra de Gaudí. No es la primera vez que he oído explicar cosas así, ni la última. Le pongo otro ejemplo. un líder de los Sijs visitó La Sagrada Familia, e iba acompañado por un guía. Y le dijo en un cierto momento: “déjame que yo tengo que orar ahora”. La oración es un ejemplo vivo de cómo Gaudí está evangelizando al mundo a través del templo de La Sagrada Familia. Porque todos tenemos nuestro destino final en Dios Nuestro Señor. Seamos o no católicos tenemos el mismo destino. Gaudí lo que hace es promover este destino general de la persona humana y promover la conciencia de este destino a través de la presencia de Dios. Aunque no se sepa que es esta presencia, pero es la presencia de Dios. Por eso muchas personas se sienten atraídas por lo que están viendo y se sienten removidas en su interior.
P.- ¿No piensa que los no creyentes pueden considerar que están monopolizando la figura de Gaudí con todo esto de la beatificación?
R. - Yo les diría: estudien a Gaudí. Una cosa son las apreciaciones y otra son las conclusiones en base a los documentos; lo que dijo Gaudí y lo que hizo Gaudí podemos acceder a ello gracias a sus contemporáneos que lo explican y sus obras que lo plasman. Pero, sobre todo, a través de los contemporáneos porque son fuentes escritas. Entonces Gaudí es un personaje que se puede perfilar. A lo mejor nos faltarán elementos porque no escribió prácticamente nada. Pero lo que no nos puede faltar es la visión, las palabras de una persona, transmitidas a través de sus contemporáneos que hablan, que dejan traslucir a un hombre de una fe profundísima.
P.- ¿Ha podido hablar con algún discípulo de Gaudí?
R. -Gaudí murió hace cien años. No he podido hablar con ningún discípulo. Sólo en el año 2000 conocí a Ramón Sugranyes de Franch, hijo del arquitecto Doménec Sungranyes i Gras, quien fue el principal discípulo de Antoni Gaudí. Ramón me comentó que cada domingo iba con su padre y Gaudí a ver el mar. Siendo un niño de 5 o 6 años, iba de la mano de su papá al puerto de Barcelona con Gaudí. ¿Por qué Gaudí contemplaba el mar? Porque quería captar las tres dimensiones. El mar tiene las tres dimensiones, (largo, ancho y la profundidad). Y la profundidad es la tercera dimensión, que yo voy a llamar dimensión de los ángeles. Los ángeles están arriba. Los drones captan en realidad las tres dimensiones o los aviones o cualquier artilugio que esté suspendido en el aire. Entonces Gaudí dice: “tenemos que ser como los ángeles”, y ha dado las tres dimensiones al templo de la Sagrada Familia. Es, de hecho, un edificio único, porque integra las tres dimensiones, y parece que no es lo que es.