'Tocados por Dios. Un viaje del protestantismo al catolicismo': cuando la verdad te llama a dejarlo todo
Novedad en EDIBESA
EDIBESA publica la historia de Sergio Gil Nebro y Evelien Louws, un matrimonio que durante años caminó entre dudas y noches sin luz… hasta que encontraron alimento en la Eucaristía y acabaron convirtiéndose al catolicismo.
Sergio Gil Nebro (Málaga) y Evelien Louws (Moerkapelle) forman un matrimonio hispano-holandés afincado en Cuenca. Educados en la tradición protestante, estudiaron Teología en Inglaterra y desde 2010 ejercieron como misioneros, ella como profesora de Inglés y él como evangelizador, conferenciante y consejero.
En 2024, junto a sus hijos, abrazaron la fe católica. Tras su conversión, Sergio se ha dedicado a la predicación y a la divulgación escrita, mientras que Evelien amplía su formación en Administración y Dirección de Empresas.
La suya es una historia de búsqueda, fe y misión que continúa creciendo. Y la relatan en el nuevo libro de EDIBESA, Tocados por Dios. Un viaje del protestantismo al catolicismo. En sus páginas narran su decisión, tan arriesgada como liberadora: abandonar lo conocido, asumir pérdidas, enfrentar incomprensiones y lanzarse, en familia, al camino que reconocieron como verdadero.
“Si hay algo de lo que estamos convencidos es de que Dios es el autor de nuestra historia”, dicen. Esa certeza los sostuvo cuando su mundo comenzó a transformarse y cada paso exigía romper con parte de su pasado.
Este no es un libro contra nadie, sino a favor de la verdad descubierta. Un testimonio vibrante, sincero y lleno de esperanza. La historia de una vida que no se quiebra, sino que renace y encuentra, por fin, su plenitud.
El libro puede comprarse aquí.
A continuación, reproducimos el prólogo íntegro.
PRÓLOGO
Si hay algo de lo que estamos convencidos es de que Dios es el autor de nuestra historia. Sí, es cierto, a menudo no la entendemos; continuamos en diversas áreas llenos de perplejidad, y no siempre logramos encajar el pasado con nuestro actual presente y, más aún, cuando de cara al futuro existen incertidumbres que nos visitan, que tratan de arrebatar nuestra paz. No obstante, ahora sí hay una luz al final del túnel. Hubo un tiempo en que no la veíamos. De esto quisiéramos testificar y escribir.
Como dijo Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó: “A Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre”. Y ciertamente, en la Eucaristía recibimos a Cristo mismo, verdadero alimento para nuestra alma.
Jesús dijo: “Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed” (Juan 6:35). “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Si uno come de este pan vivirá para siempre” (Juan 6:51).
No obstante, lamentablemente, durante demasiados años vivimos en un contexto que se oponía a estas verdades esenciales, y aunque ahora nuestra conciencia es más cautiva de la Palabra de Dios de lo que fue jamás, reconocemos que el ir experimentando aquellas verdades en las que ahora creemos, será un proceso que deberá ir en aumento durante toda nuestra vida: verdades en cuanto a la Virgen María, la Iglesia, los Sacramentos, la Eucaristía especialmente, y algunas devociones, etc.
Después de un gran proceso de años, y tras haber sido recibidos en la Iglesia católica en el año 2024, decidimos poner por escrito, a modo de resumen, como testimonio y para la gloria de Dios, nuestras experiencia de conversión, así como algunas de nuestras luchas, y áreas en las que debemos ir avanzando. Pero retroceder, nunca más… Firmes y adelante, huestes de la fe, sin temor alguno, que Jesús nos ve.
No tenemos aires pretenciosos, esperando que este escrito sea un libro reconocido, ni un tratado de apologética católica, ni antiprotestante. Es más, damos gracias a Dios, por haberlo conocido a Él en el contexto donde lo hicimos, por lo mucho que aprendimos, y lejos de nosotros haber renunciado a nuestra antigua fe, ahora como católicos, damos testimonio de que estamos más bien avanzando hacia la plenitud de la misma.
Por lo que pedimos disculpas de antemano, si como fruto de nuestras experiencias y convicciones doctrinales, bíblicas e históricas, algún hermano protestante pudiera sentirse ofendido. No es nuestra intención, sino más bien la de arrojar, aun en medio de nuestra torpeza y con la ayuda del Señor, un poco de luz. Dios os bendiga a todos. Esperamos encontraros en el cielo, por la gracia de Jesucristo nuestro Señor.
Con amor en Cristo
Sergio y Evelien