La Ayuda Divina Nunca Viene Mal
Tradicionalmente los jugadores brasileños siempre fueron muy dados a manifestar sus creencias religiosas, especialmente los que forman parte de las iglesias evangélicas pentecostales. La última vez que esto apareció fue el 29 de junio de 2009, después de la victoria en la Copa de las Confederaciones celebrada en Sudáfrica, cuando los jugadores se juntaron en el centro del campo para hacer una oración.
Eso provocó una reclamación formal de la FIFA a la Confederación Brasileña de Futbol (CBF), argumentando que no puede mezclarse el futbol y la religión. En consecuencia de eso, a partir del mundial de 2010, estas manifestaciones fueron prohibidas.
En la selección brasileña la presencia de jugadores religiosos ha sido una constante en los últimos años, muchos pertenecientes a las iglesias pentecostales evangélicas. Su presencia era tan determinante que en los mundiales de 2002, 2006 y 2010 estuvo presente en la concentración canarinha el pastor Anselmo Reichardt.
Este año, el seleccionador Luis Felipe Scolariprohibió la presencia de líderes religiosos, católicos o evangélicos, en la Granja Comary, lugar de concentración de la verde-amarela, usando como argumento que eso podría romper la concentración de los jugadores.
Tal vez esta actitud de Scolari, devoto de Nuestra Señora de Caravaggio, como muchos de los descendientes de italianos que viven en el sur de Brasil, sólo sea para no contrariar expresamente a la todopoderosa FIFA, que parece querer controlar hasta la fe de la gente. De hecho la presencia del seleccionador brasileño en el santuario en que se venera esta imagen de María es habitual.
En 2002, después de ser campeón en Japón peregrinó desde su casa en Passo Fundo hasta Farroupilha, donde se encuentra el santuario, por más de 30 kilómetros para agradecer el título, cosa que ha prometido realizar nuevamente si este año vuelven a levantar la copa. Antes de dar la lista definitiva para este mundial, Scolari también fue a rezar ante la imagen, y preguntado si la oración del Papa Francisco no podría ser una ayuda para los “siempre recordados” argentinos, la respuesta de Scolari fue que el Papa está por debajo de Nuestra Señora de Caravaggio.
La FIFA puede prohibir cualquier manifestación religiosa, pero nunca va a controlar las manifestaciones espontáneas de los jugadores o de los aficionados. De hecho estas manifestaciones continúan y deben ser respetadas, pues forman parte de la vida personal de cada uno. Al final, la ayuda divina nunca viene mal.