León XIV y Bartolomé consagran su opción por la unidad "en el respeto de las legítimas diferencias"
El Papa y el patriarca ortodoxo recuerdan juntos los "sangrientos conflictos" que sacuden Oriente Medio o Ucrania
Bartolomé y León saluda a los fieles
Vatican Media
León XIV instó a que "no se ahorren esfuerzos para que todas las Iglesias ortodoxas autocéfalas vuelvan a participar activamente en este compromiso", en una velada alusión a la exclusión del patriarcado de Moscú
"Buscar la plena comunión entre todos los que están bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en el respeto de las legítimas diferencias, es una de las prioridades de la Iglesia católica y, de modo particular, de mi ministerio como Obispo de Roma"
Bartolomé: "No podemos ser cómplices del derramamiento de sangre que tiene lugar en Ucrania y otras partes del mundo y permanecer en silencio ante el éxodo de cristianos de la cuna del cristianismo"
Fiesta de San Andrés, apóstol, el 'padre' de la Iglesia ortodoxa. Comienzo del Adviento. 1700 años de Nicea. La última jornada de la visita del Papa León XIV a Turquía, antes de partir hacia Líbano, volvió a estar marcada por llamamientos a la paz frente a los "sangrientos conflictos" que sacuden "lugares cercanos y lejanos" y, especialmente, a la unidad entre los cristianos "en el respeto de las legítimas diferencias". De nuevo, el patriarca Bartolomé, muy presente en estos días, acompañó el Papa en la celebración de la Divina Liturgia en la catedral de San Jorge. Con las reliquias de Andrés y Pedro, como un símbolo perenne, presentes en la celebración.
Precisamente, en su último discurso en el país, el Papa quiso recordar a Andrés, el primero en seguir a Jesús y que, según la tradición, "trajo el Evangelio a esta ciudad". "Su fe es la nuestra; la misma que han definido los Concilios ecuménicos y que hoy profesa la Iglesia" recordó Prevost.
"Ha habido muchos malentendidos e incluso conflictos entre cristianos de distintas Iglesias en el pasado, y aún sigue habiendo obstáculos que nos impiden estar en plena comunión, pero no debemos retroceder en el compromiso por la unidad y no podemos dejar de considerarnos hermanos y hermanas en Cristo y de amarnos como tales", subrayó el pontífice, quien recordó el levantamiento de las recíprocas excomuniones entre Pablo VI y Atenágoras, un "gesto histórico" que "abrió un camino de reconciliación, de paz y de creciente comunión entre católicos y ortodoxos", que se traduce en "un prometedor diálogo teológico".
Bartolomé y León XIV, juntos
"Muchos han sido los pasos dados también a nivel eclesiológico y canónico y, hoy, estamos llamados a comprometernos más hacia la restauración de la plena comunión", incidió León XIV, quien instó a que "no se ahorren esfuerzos para que todas las Iglesias ortodoxas autocéfalas vuelvan a participar activamente en este compromiso", en una velada alusión a la exclusión del patriarcado de Moscú.
"Por mi parte, deseo confirmar que, en continuidad con lo enseñado por el Concilio Vaticano II y por mis predecesores, buscar la plena comunión entre todos los que están bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en el respeto de las legítimas diferencias, es una de las prioridades de la Iglesia católica y, de modo particular, de mi ministerio como Obispo de Roma, cuyo papel específico a nivel de Iglesia universal consiste en estar al servicio de todos para construir y preservar la comunión y la unidad", se comprometió Prevost.
Divina Liturgia en Estambul
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Constructores de la paz
Del mismo modo, el Papa señaló que "nuestras Iglesias están llamadas a responder juntas a los llamamientos que el Espíritu Santo les dirige hoy", con una mirada especial, "en este tiempo de sangrientos conflictos y violencia en lugares cercanos y lejanos" a que "católicos y ortodoxos están llamados a ser constructores de paz".
"Se trata ciertamente de actuar, de tomar decisiones y realizar signos que construyan la paz, sin olvidar que esta paz no es sólo fruto de un esfuerzo humano, sino don de Dios", recordó el Papa, quien imploró "oración, penitencia y contemplación" para "discernir las palabras, los gestos y las acciones que debemos emprender, para que estén verdaderamente al servicio de la paz".
Liturgia ortodoxa en Estambul
Crisis ecológica e inteligencia artificial
La "amenazadora crisis ecológica" es otro de los desafíos del ecumenismo. Un reto que "requiere una conversión espiritual, personal y comunitaria, para cambiar de rumbo y salvaguardar la creación". "Católicos y ortodoxos estamos llamados a colaborar para promover una nueva mentalidad, en la que todos se sientan custodios de la creación que Dios nos ha confiado", abundó.
En tercer lugar, el Papa se refirió al uso de las nuevas tecnologías, "especialmente en el ámbito de la comunicación". "Conscientes de las enormes ventajas que pueden ofrecer a la humanidad, católicos y ortodoxos deben trabajar juntos para promover un uso responsable de ellas, al servicio del desarrollo integral de las personas, y una accesibilidad universal, para que tales beneficios no queden reservados a un pequeño número de personas y a los intereses de unos pocos privilegiados", clamó.
Homilía de Bartolomé
Bartolomé y la sangre en Ucrania
Antes, en su homilía, el patriarca Bartolomé instó a la unidad y, también, a la paz en el mundo, con palabras más concretas que la del pontífice: "No podemos ser cómplices del derramamiento de sangre que tiene lugar en Ucrania y otras partes del mundo y permanecer en silencio ante el éxodo de cristianos de la cuna del cristianismo o ser indiferentes a las injusticias que sufren los «más pequeños de los hermanos» de nuestro Señor", señaló el líder ortodox.
"No podemos ignorar los problemas de la contaminación, los residuos y el cambio climático. Debemos actuar como pacificadores, mostrarnos como aquellos que tienen hambre y sed de justicia y comportarnos como buenos administradores de la creación", recalcó el patriarca de Constantinopla.