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El cardenal Hengsbach y los abusos: el informe que derrumba un mito

En septiembre de 2023 se hicieron públicas acusaciones de abusos contra el antiguo cardenal de Essen, Franz Hengsbach. Según un informe provisional presentado por investigadores independientes, estas acusaciones se han visto corroboradas y reforzadas.

Foto: Imago/Bonn-Sequenz

(katholisch.de).- Durante décadas, Franz Hengsbach, primer obispo de la diócesis de Essen, fue considerado una de las grandes figuras del catolicismo alemán de la posguerra. Su prestigio trascendía ampliamente los límites de la Iglesia. Sin embargo, esa imagen ha quedado profundamente cuestionada.

Las acusaciones de abusos contra el cardenal Hengsbach se han visto reforzadas. Las acusaciones de abusos, hechas públicas en septiembre de 2023 contra el antiguo cardenal de Essen, Franz Hengsbach (1910–1991), han ganado solidez. Según un informe provisional presentado el jueves 25 de junio de 2026 por tres institutos de investigación, existen actualmente doce denuncias de violencia sexual contra menores en contra del primer obispo de la diócesis de Essen.

Hengsbach fue durante mucho tiempo muy respetado y, por ello, parecía intocable. | Foto: © KNA

Tras un análisis crítico de las fuentes históricas, cinco de estas denuncias presentan una elevada consistencia interna y coherencia biográfica. Tres de ellas se refieren, según los investigadores, a agresiones sexuales contra niñas menores de edad. Según el informe, Hengsbach habría obligado repetidamente a una joven de 16 años a realizar actos sexuales en la década de 1950. Otra acusación se refiere a la década de 1960: una niña de unos 13 años habría sido tocada repetidamente en los pechos por debajo de la ropa. Además de estos dos casos, ya conocidos desde 2023, los investigadores informan de una tercera acusación ocurrida en la década de 1980: tras una ceremonia de confirmación, Hengsbach habría tocado sexualmente a una niña de 13 años en la sacristía y le habría dirigido comentarios de contenido sexual.

Acusaciones «bien fundamentadas y plausibles»

En la parte sociológica del estudio, estas tres acusaciones son calificadas como «bien fundamentadas y plausibles». Además, los investigadores han recibido cuatro denuncias de violencia sexual contra niños. En tres casos, la información disponible todavía no permite una valoración definitiva. Sin embargo, al menos uno de ellos presenta claras similitudes con otras acusaciones contra Hengsbach. Por ello, los investigadores consideran que no puede descartarse la violencia sexual contra menores varones y recomiendan que las cuatro denuncias sean tomadas en serio y continúen investigándose.

Por el contrario, hasta el momento no se han encontrado indicios de que se produjeran, tal como fueron descritas, acusaciones de violencia sexual, física y psicológica extremadamente grave con supuestas referencias satánicas o rituales, ni de que Hengsbach estuviera implicado en tales hechos. No obstante, los autores subrayan que esas denuncias también deben seguir siendo examinadas de forma abierta y sin prejuicios.

El cardenal de Cracovia Karol Wojtyła visitó en 1978 al obispo Franz Hengsbach en Essen, poco antes de la muerte del papa Juan Pablo I. Menos de diez años después, Wojtyła regresaría a la diócesis del Ruhr como papa. | Foto: © Obispado de Essen/Wilhelm Bettecken

Críticas al manejo de las denuncias por parte de la diócesis

El informe también critica la actuación de la diócesis de Essen ante las denuncias contra Hengsbach. Según los investigadores, ya en la década de 1980 algunos empleados conocían las acusaciones. A más tardar en 2011, la diócesis estaba informada oficialmente, pero no reaccionó de manera adecuada. Solo después de que una víctima volviera a presentar una denuncia en 2022, la dirección diocesana comenzó a abordar seriamente el caso. Finalmente, en septiembre de 2023, la diócesis de Essen y la archidiócesis de Paderborn hicieron públicas las acusaciones. El actual obispo de Essen, Franz-Josef Overbeck, ya había reconocido errores propios en la gestión del caso y ha admitido que subestimó las denuncias porque no podía imaginar que un obispo fuera capaz de cometer delitos de esa naturaleza.

Relación con las estructuras de poder de la Iglesia

Los investigadores consideran que las acusaciones están estrechamente relacionadas con las estructuras de poder eclesiásticas. La concentración de autoridad en la figura del obispo, la falta de mecanismos eficaces de control y el «aura de intocabilidad» de la que gozaba Hengsbach, especialmente durante los años ochenta, habrían favorecido situaciones que permitieron abusos y dificultaron posteriormente su esclarecimiento. El estudio no solo examina los presuntos delitos sexuales, sino también el contexto en el que pudieron producirse: el poder concentrado en la figura del obispo, la ausencia de mecanismos eficaces de control y una cultura eclesial que convertía al obispo en una autoridad prácticamente intocable crearon las condiciones para que los abusos pudieran cometerse y permanecer ocultos durante décadas.

El informe provisional se basa en el trabajo del Instituto de Investigación Aplicada y Asesoramiento de Proyectos (IPP) de Múnich, el Instituto Dissens de Berlín y el Centro de Investigación de Historia Contemporánea de Hamburgo, encargados en octubre de 2024 de investigar las acusaciones desde una perspectiva histórica, biográfica y sociológica.

El cardenal Franz Hengsbach (centro) se movía en los más altos círculos de la Iglesia. Aquí con Joseph Ratzinger (izquierda), el posterior papa Benedicto XVI. | Foto: Funke Foto Services (Imago)

Los investigadores clasifican las acusaciones en seis grupos: violencia sexual contra niñas, violencia sexual contra niños, abuso destructivo de poder sobre sacerdotes subordinados, comportamientos de proximidad física inapropiados, conocimiento de casos de violencia sexual cometidos por otros y posible encubrimiento. Varias personas declararon haber informado personalmente a Hengsbach sobre abusos sufridos, pero este habría reaccionado de forma defensiva y sin adoptar medidas contra los presuntos responsables. La posible complicidad u ocultación sigue siendo objeto de investigación y se abordará en la segunda fase del proyecto. Existen testimonios según los cuales Hengsbach habría recibido información sobre delitos cometidos por otros sacerdotes sin adoptar medidas eficaces.

Para elaborar el informe, los investigadores analizaron doce expedientes con unas 3.000 páginas de documentación, 34 expedientes personales y confidenciales de clérigos de la diócesis de Essen, abundante documentación de archivo de varias diócesis y realizaron 28 entrevistas cualitativas, incluidas seis con víctimas y veintidós con testigos y responsables de la diócesis.

Hengsbach fue el primer obispo de la diócesis de Essen desde su fundación en 1958 y, durante décadas después de su muerte en 1991, gozó de gran prestigio en la región del Ruhr (el principal área industrial del oeste de Alemania). Sin embargo, desde que se conocieron las acusaciones en 2023, su legado ha sido objeto de una profunda revisión histórica y eclesial.

El derrumbe de una figura ejemplar y el peligro de construir ídolos

Durante años, Hengsbach fue honrado con monumentos, plazas, instituciones y homenajes. Hoy resulta evidente que esa veneración dificultó durante mucho tiempo una evaluación crítica de su actuación. El informe sostiene que precisamente esa idealización contribuyó a que las denuncias fueran ignoradas o minimizadas. Una de las conclusiones implícitas del análisis es que la Iglesia debe abandonar la tendencia a convertir a determinadas personalidades en figuras casi intocables. Mientras una institución identifica su historia con héroes incontestables, resulta mucho más difícil escuchar a las víctimas cuando denuncian precisamente a esas personas. La idealización genera mecanismos de defensa que retrasan el reconocimiento de la verdad y favorecen el silencio.

La estatua del cardenal Franz Hengsbach frente a la catedral de Essen fue retirada en 2023. | Foto: © KNA/Olaf Biernat

Por ello, el caso Hengsbach constituye una advertencia que va más allá de la persona del antiguo cardenal: muestra cómo el prestigio, la autoridad y el poder pueden convertirse en obstáculos para la justicia cuando no existen controles independientes. La retirada de la estatua de Hengsbach frente a la catedral de Essen simboliza ese cambio de perspectiva. En el futuro, el recuerdo de las víctimas deberá ocupar un lugar más importante que la conservación de viejos mitos.

El informe no pretende únicamente establecer responsabilidades individuales; también invita a revisar críticamente una cultura eclesial que durante demasiado tiempo protegió el prestigio de sus dirigentes por encima del sufrimiento de las personas afectadas. La conclusión es clara: ya no es tiempo de ídolos, sino de verdad, responsabilidad y memoria.

Hengsbach no es un caso aislado

Hengsbach no es el único alto representante eclesiástico al que se han dirigido acusaciones de abusos: el antiguo obispo de Hildesheim, Heinrich Maria Janssen (1907–1988), y el cardenal de Paderborn, Johannes Joachim Degenhardt (1926–2002), también han sido objeto de denuncias de este tipo, aunque, debido al considerable paso del tiempo, en muchos casos hoy resultan difíciles de probar. Asimismo, existe una acusación por agresión sexual contra el antiguo obispo de Münster, Reinhard Lettmann (1933–2013).

Lo significativo es que se trata de hombres de la misma generación, que en su época —aparentemente con cierta convicción de impunidad— partían de la idea de que podían permitirse prácticamente todo. Las estructuras eclesiásticas y sociales de su tiempo les concedían amplios márgenes de acción. Durante mucho tiempo, su buena reputación les precedía y las acusaciones acababan depositadas en cajones que permanecieron sellados durante años. Solo en tiempos recientes ha dejado de ser seguro que esos cajones sigan cerrados. A ello contribuye también un cambio en la conciencia pública.

Foto: Funke Foto Services|Lars Fröhlich

El monumento a Franz Hengsbach ya ha sido retirado y su nombre eliminado de algunas calles. Probablemente no será el último caso.

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