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Los curas casados piden al Papa que los readmita al ministerio activo en la Iglesia, siguiendo el modelo de Raimon Panikkar

Don Giuseppe Serrone: "Me atrevo a pedirle la gracia de poder reanudar el ejercicio del ministerio presbiteral. La mía no es una petición de reforma ideológica de la disciplina del celibato, sino una súplica de justicia y misericordia pastoral"

Giuseppe Serrone y su mujer

El Movimiento Internacional de Sacerdotes Casados, coordinado por Don Giuseppe Serrone, anuncia un cambio de perspectiva estratégica: el objetivo no es la "confrontación" con las autoridades eclesiales locales, sino un llamamiento directo a la única autoridad capaz de operar una reforma normativa y sacramental: el Papa León.

La prioridad es la readmisión al ministerio activo de aquellos sacerdotes que, habiendo obtenido la dispensa regular y contraído matrimonio religioso, desean ponerse de nuevo al servicio del Pueblo de Dios. «No buscamos el enfrentamiento con los Obispos, a quienes pedimos en cambio que se hagan portavoces ante el Santo Padre de esta instancia de reconciliación», declara Don Giuseppe Serrone. «Citamos el modelo de Raimon Panikkar, readmitido a la celebración pública con el asentimiento tácito de Roma. Si la Iglesia supo acoger la complejidad profética de Panikkar, puede hacerlo hoy con quienes están dispuestos a llenar el vacío de las parroquias».

Curas casados

Don Giuseppe Serrone anuncia su intención de solicitar formalmente una concesión especial al Papa León para poder volver a celebrar personalmente la misa.

Este sacerdote ex`ñica en su carta al Papa que "mientras las parroquias se confían a gestiones burocráticas por falta de clero célibe, miles de sacerdotes regularmente ordenados y dispensados, como el que suscribe, permanecen 'en el banquillo', impedidos de servir a ese Pueblo de Dios que tiene hambre de Eucaristía".

SÚPLICA DE UN SACERDOTE AL SUCESOR DE PEDRO

A Su Santidad el PAPA LEÓN

Ciudad del Vaticano

Santísimo Padre,

me dirijo a Vos con la humildad de un hijo y la inquietud de un sacerdote que, a pesar del cambio en su estado de vida, nunca ha dejado de amar a la Iglesia ni de sentirse parte de su cuerpo místico.

Siento la urgencia de someter a su caridad de Pastor Universal una situación que entristece mi corazón y el de muchos fieles: el silencio de los altares y el vacío sacramental que afecta a nuestras comunidades, en particular en la Diócesis de Turín y en muchas periferias del mundo. Mientras las parroquias se confían a gestiones burocráticas por falta de clero célibe, miles de sacerdotes regularmente ordenados y dispensados, como el que suscribe, permanecen «en el banquillo», impedidos de servir a ese Pueblo de Dios que tiene hambre de Eucaristía.

Giuseppe Serrone y su mujer

Santo Padre, le pido una CONCESIÓN ESPECIAL.

Siguiendo el ejemplo de la plena reconciliación que la Iglesia supo llevar a cabo con el teólogo Raimon Panikkar —readmitido a la celebración pública de los santos misterios—, me atrevo a pedirle la gracia de poder reanudar el ejercicio del ministerio presbiteral.

La mía no es una petición de reforma ideológica de la disciplina del celibato, sino una súplica de justicia y misericordia pastoral. El sacerdocio que he recibido in aeternum es un don que deseo poner íntegramente a disposición de la Iglesia, uniendo la gracia del sacramento a la experiencia de la vida familiar y del trabajo, como puente entre el altar y la calle.

Le pido, Santísimo Padre, que no permita que el derecho de los fieles a los sacramentos sea sacrificado en el altar de la burocracia.

Estoy dispuesto a servir donde más se necesita, en las parroquias desiertas, en los hospitales, entre los más desfavorecidos, llevando conmigo el testimonio de una Iglesia que sabe acoger, reconciliar y valorar a cada uno de sus hijos.

De rodillas, le pido su bendición apostólica, asegurándole mi constante oración por la difícil tarea que el Señor le ha confiado.

Con filial devoción,

Don Giuseppe Serrone Sacerdote y Coordinador del Movimiento Internacional de Sacerdotes Casados

Reggio Emilia, 25 de marzo de 2026

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