El clamor del obispo de Donetsk: "La guerra de Ucrania afecta a toda Europa"
Maksym Ryabukha saluda las palabras del Papa tras el rezo del Angelus, cuando se cumplen cuatro años de la invasión rusa: "Todo el pueblo reconoce que el Santo Padre está a nuestro lado en este momento dramático"
"La guerra hiere a toda la Humanidad. Europa debe reconocer que está en juego la dignidad de la vida y el futuro común, resistiendo a la lógica del más fuerte". En el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, el obispo greco-católico Maksym Ryabukha, exarca de Donetsk, valora las palabras del Papa León XIV en el Angelus de este domingo como "un gesto de cercanía" a los ucranianos. "Todo el pueblo reconoce que el Santo Padre está a nuestro lado en este momento dramático", apunta, en declaraciones a Sir.
"Escuchar la voz del Papa y oír su oración al Señor por el pueblo ucraniano es un gran signo de esperanza: la esperanza de no ser olvidados, de no ser relegados al segundo, tercer o décimo lugar entre las preocupaciones del mundo. Es la conciencia de que todavía hay alguien que defiende la verdad y la dignidad de la vida humana", proclama. "Para nosotros es muy importante sentir el apoyo del Papa, porque él representa una voz moral en el mundo político y civil. Sus reflexiones son también las de una gran parte de la humanidad, y esto nos hace sentir unidos, apoyados, comprendidos. Nos da esperanza".
Y eso que, en el caso de Donetsk, el conflicto comenzó en 2014." La gente de mi diócesis sabe bien que ya son doce años de un dolor que no cesa, de una sensación de desolación, de un sufrimiento que aplasta el corazón. Sin embargo, en medio de todo esto, tratamos de aferrarnos al Señor, mirando a su cruz, tratando de estar con Él. Porque solo la fuerza de Dios da el valor y la capacidad de mirar hacia adelante, de seguir caminando, de custodiar en el corazón los valores fundamentales de la libertad, la dignidad y el valor de la vida humana" recalca Ryabukha.
Los corazones de los ucranianos están preparados para la paz desde el primer día de la guerra. Pero lo que esperamos de los responsables políticos es que no se viole la dignidad de la vida de nuestro pueblo
"Los corazones de los ucranianos están preparados para la paz desde el primer día de la guerra. Pero lo que esperamos de los responsables políticos es que no se viole la dignidad de la vida de nuestro pueblo. Hoy, de hecho, parece que se nos pide que nos rindamos, que cedamos territorios a los rusos, que les permitamos aplastar la vida en los territorios ocupados. Esperamos que los responsables políticos empiecen a hablar también con Rusia y con el pueblo ruso. Deben detenerse y recuperar por fin su humanidad", sostiene el prelado, quien invitó al mundo a "comprender que no se trata de un conflicto local, ni de una disputa interna entre pueblos que no han llegado a un acuerdo".
"Es una guerra que afecta a toda Europa, que afecta a los valores fundamentales de la vida, al sentido de la dignidad humana y, en definitiva, a nuestro futuro. Hoy en día, hay quienes intentan devolver al mundo a la lógica del más fuerte, donde no gobierna la justicia, sino la fuerza. Todos estamos llamados a elegir entre aceptar este cambio cultural y mental —un cambio que trastoca los propios valores de la vida— o permanecer fieles al camino que la humanidad ha recorrido en los últimos siglos, haciéndose más justa, más digna, más humana", finaliza.
