Hazte socio/a
Última hora:
León XIV, con Sarah Mullally

Pizzaballa: "Jerusalén no es un botín de guerra, es patrimonio de la Humanidad"

El patriarca de Jerusalén ha escrito 'Regresaron a Jerusalén con gran alegría' (Propuesta para vivir la vocación de la Iglesia), un texto fundamental para entender el presente, y el futuro, de la ciudad tres veces Santa

El cardenal Pierbattista Pizzaballa celebra una misa con motivo del Domingo de Ramos en Jerusalen

"No habrá futuro posible" para Tierra Santa sin "nuevas visiones y nuevos modelos de vida y de relación", donde "la fe común en Dios se convierta en una oportunidad de encuentro y no de exclusión". Palabra de Pizzaballa, patriarca de Jerusalén, quien ha escrito 'Regresaron a Jerusalén con gran alegría' (Propuesta para vivir la vocación de la Iglesia), un texto fundamental para entender el presente, y el futuro, de la ciudad tres veces Santa.

"Jerusalén -escribe el patriarca- no pertenece a nadie de forma exclusiva: no es un botín de guerra, sino un don, patrimonio de la humanidad, con una misión universal y una vocación 'terapéutica' para el mundo entero".

Para PIzzaballa, cuando hablamos de Jerusalén "nos centramos sobre todo en los aspectos políticos, históricos y sociológicos", con el "riesgo de olvidar lo que realmente la hace única", que no son la historia, la geografía o las piedras, sino su caracter simbólico de la Iglesia. Una Iglesia que, desde sus orígenes, "ha sido universal, unida y diversa".

Hoy, aunque la comunidad cristiana de Jerusalén "conserva este carácter universal", las relaciones entre las religiones, y especialmente, con los poderes políticos y económicos, la convierten en una necesaria "encrucijada entre civilizaciones, religiones y etnias", paradigmático de las grandes tensiones globales. Porque en Jerusalén, escribe Pizzaballa, "se entrelazan modernidad y tradición, democracia liberal y conservadurismo, universalismo y particularismo", que la hacen ir más allá de "fronteras o acuerdos técnicos".

"La obsesión por la ocupación de los espacios y por la propiedad se ha convertido en uno de los criterios principales de relación entre las comunidades religiosas de Jerusalén, generando división y violencia"

"La obsesión por la ocupación de los espacios y por la propiedad se ha convertido en uno de los criterios principales de relación entre las comunidades religiosas de Jerusalén, generando división y violencia", lamenta Pizzaballa, quien aboga por custodiar Tierra Santa para "preservar y no sofocar la libertad".

"Confirmamos la necesidad de los distintos statu quo, pero se necesita el valor de construir nuevos modelos de relación en los que la fe común en Dios se convierta en una ocasión de encuentro y no de exclusión", clama el patriarca, quien insiste en que no habrá futuro posible sin el valor de «"nuevas visiones y nuevos modelos de vida y de relación", en los que "la fe común en Dios se convierta en una oportunidad de encuentro y no de exclusión".

También te puede interesar

Lo último

trascendencia más allá cielo paraiso vagabundo busqueda

¿Hacia dónde?