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Polonia sienta en el banquillo a un obispo acusado de encubrimiento de abusos en un juicio sin precedentes

Andrzej Jeż se enfrenta a cargos penales por el presunto encubrimiento de abusos sexuales cometidos bajo su autoridad, de los que tuvo conocimiento, pero no informó a la justicia ordinaria hasta que concluyeron los procesos internos de la Iglesia

Obispo Andrzej Jez

El obispo de la diócesis polaca de Tarnów (sur), Andrzej Jeż, compareció este miércoles ante un tribunal en la sesión inaugural de un juicio sin precedentes en la historia de Polonia, el primero contra un obispo en activo acusado por encubrir casos de abusos.

Jeż se enfrenta a cargos penales por el presunto encubrimiento de abusos sexuales cometidos por sacerdotes bajo su autoridad, de los que tuvo conocimiento, pero no informó a la justicia ordinaria hasta que concluyeron los procesos internos de la Iglesia.

El caso se refiere a los delitos cometidos por dos sacerdotes bajo la autoridad del obispo: Stanisław P., quien abusó de al menos 95 niños desde la década de 1980, y el clérigo Tomasz K., que agredió sexualmente a un número indeterminado de menores de 15 años.

Según la fiscalía de Tarnów, aunque la Iglesia realizó investigaciones internas y acabó denunciando los hechos, lo hizo con un retraso injustificado en relación con el momento en que tuvo conocimiento fiable de los abusos.

El obispo Andrzej Jeż en la sala del Tribunal de Distrito de Tarnów. | Fuente: PAP/Paweł Topolski

Durante la audiencia, el obispo se declaró inocente, afirmó haber actuado con diligencia y alegó que, paradójicamente, se le juzgaba por su «celo» al haber presentado las denuncias ante el Estado tras concluir los procesos canónicos.

Este proceso judicial es posible gracias a una reforma del Código Penal polaco de 2017, que desde ese año impone la obligación legal de denunciar «inmediatamente» a las autoridades civiles cualquier conocimiento sobre delitos graves, incluido el abuso sexual de menores de 15 años.

El incumplimiento de este deber de notificación conlleva penas de hasta tres años de prisión, un cambio drástico respecto a la situación previa a 2017, cuando el encubrimiento no siempre resultaba en cargos penales para los superiores eclesiásticos.

La Iglesia polaca enfrenta una crisis sistémica, con más de 1.000 víctimas estimadas de pederastia clerical según diversas fuentes.

Un informe del Episcopado de 2023documentó 85 denuncias recibidas en ese año y la existencia de 625 víctimas más de casos ocurridos entre 1990 y 2018, de las cuales el 55 % eran menores de 15 años.

Abusos en la Iglesia católica de Polonia

Un reciente informe de la diócesis de Sosnowiec (sur) reveló la existencia de al menos 50 víctimas y 29 agresores solamente en esa diócesis. 

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