El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana cierra la puerta a los lefebvrianos
El presidente de los obispos alemanes declara ilícitos e inválidos los sacramentos de la Fraternidad de San Pío X y prohíbe a los fieles asistir a sus misas, al tiempo que limita la Misa tradicional a solo tres lugares.
El obispo de Münster (en el noroeste de Alemania) y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Heiner Wilmer, ha fijado nuevas normas para la celebración de la Misa según el rito anterior al Concilio Vaticano II en su diócesis, según Die Tagespost. Al mismo tiempo, ha pedido con contundencia a los fieles que se abstengan de participar en cualquier acto litúrgico o reunión organizada por la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, un grupo tradicionalista que la Iglesia considera cismático. Las disposiciones aparecen en el boletín oficial diocesano de agosto.
Wilmer deja claro que los sacerdotes de esta fraternidad no tienen ningún ministerio oficial reconocido en la diócesis de Münster. Los sacramentos que administran se consideran ilícitos: las confesiones y los matrimonios celebrados con su asistencia son inválidos. Además, prohíbe expresamente cederles iglesias, capillas, casas parroquiales u otros locales eclesiásticos. Estas medidas siguen las orientaciones del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano, que a principios de julio publicó una nota junto con un decreto de excomunión contra los obispos de la fraternidad y advirtió que quien se una a su cisma incurre automáticamente en excomunión.
Para quienes deseen asistir a la llamada “Misa antigua” (celebrada según los libros litúrgicos de 1962), la diócesis mantiene solo tres lugares autorizados: la iglesia de San Egidio, en el centro de Münster; la Capilla de las Velas, en el santuario mariano de Kevelaer; y los espacios de culto de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en Recklinghausen. Las celebraciones públicas o con presencia de fieles solo pueden realizarse en estos sitios. Fuera de ellos hace falta el permiso previo del responsable de la iglesia y del Vicariato General, especialmente si se trata de sacerdotes de paso.
Los sacerdotes pueden seguir celebrando esta Misa en privado y en solitario, siempre que no la anuncien ni la abran a los fieles, para que no adquiera apariencia de acto comunitario.
Los matrimonios según el rito antiguo también quedan sujetos a estrictas condiciones: solo en los lugares autorizados, con permiso expreso del Vicariato General (que se concede caso por caso, sin que exista un derecho automático) y siempre que al menos uno de los contrayentes resida en la diócesis. El sacerdote que oficie debe estar incardinado o ejercer su ministerio en Münster y contar con la autorización correspondiente. Queda excluida cualquier participación de clérigos de la Fraternidad de San Pío X.
Estas normas se enmarcan en la evolución de las reglas vaticanas sobre la liturgia tradicional. En 2007, Benedicto XVI facilitó su uso mediante el documento Summorum Pontificum. En 2021, el papa Francisco las restringió de forma notable con Traditionis custodes, dando a los obispos diocesanos más margen para regularlas. En Alemania, varias diócesis ya han dictado sus propias normas; no existe una regulación común para todo el país. El actual papa León XIV no ha modificado todavía las disposiciones de su predecesor, aunque algunos medios italianos apuntan a un posible tono menos restrictivo mediante excepciones.
Con estas medidas, Münster busca ofrecer un cauce controlado a quienes prefieren la liturgia tradicional, al tiempo que marca con claridad la distancia canónica respecto a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X.