"El pueblo portugués no tiene derecho a ser xenófobo", afirma el nuncio apostólico en Portugal, el español Carrascosa
Monseñor Andrés Carrascosa, presidente de la Peregrinación de los Migrantes y Refugiados, subraya que "nadie es extranjero en Fátima" y sobre la llegada de miles de inmigrantes a Ceuta expresa: "no es una crisis migratoria, es una crisis de otro tipo"
(Ecclesia).- El presidente de la Peregrinación de los Migrantes y Refugiados a Fátima, monseñor Andrés Carrascosa Coso, ha defendido hoy que el pueblo portugués no tiene derecho a ser xenófobo, en la rueda de prensa celebrada esta tarde en el Santuario.
«Creo que un cristiano no tiene derecho a ser xenófobo, a decir que todo el mundo es malo. Con la fe, con el Evangelio en la mano, no tenemos derecho. Pero, si no tenemos derecho como cristianos, creo que el pueblo portugués es un pueblo que no tiene derecho a ser xenófobo», afirmó el nuncio apostólico en Portugal.
Monseñor Andrés Carrascosa Coso recuerda que, en tantos momentos de su historia, los portugueses tuvieron que abandonar el país para «buscar mejores condiciones de vida para su propia familia» en otros lugares y sufrieron por ello.
«Viví junto a ellos, como sacerdote. Iba allí a ayudar en la parroquia, en muchas conversaciones», recuerda el representante del Papa en Portugal, que ya ha pasado por varios países, y destaca que se sintió «feliz» por haber sido invitado a presidir esta peregrinación.
Organizada por la Comisión Episcopal de Movilidad Humana, en colaboración con el Santuario de Fátima, la rueda de prensa de esta tarde contó con la presencia de monseñor Andrés Carrascosa Coso, Eugénia Quaresma, directora de la Obra Católica Portuguesa de Migraciones, y monseñor Pedro Fernandes, presidente del organismo de la Conferencia Episcopal Portuguesa que organizó la iniciativa.
«Llegué al país en febrero. Creo que fue en abril cuando el obispo me invitó a presidir esta celebración», recordó.
El nuncio apostólico espera que la Peregrinación del Migrante y del Refugiado esté marcada por la presencia de la migración, de quienes partieron de Portugal hacia otros lugares y de las personas que encontraron en el país un lugar donde vivir.
Estos emigrantes son una fuente de esperanza en las comunidades cristianas donde residen
«Cuántas familias portuguesas he visto, migrantes en otros lugares, a las que la propia fe les ha ayudado a mantenerse. Esas imágenes de Nuestra Señora de Fátima que llevan en la maleta. Y comprendo por qué vuelven a Fátima. Porque aquí está la raíz de su fe, que les ha ayudado a superar momentos difíciles», señaló.
Monseñor Andrés Carrascosa Coso destacó que estos emigrantes son una fuente de esperanza en las comunidades cristianas donde residen.
«Aquí descubrimos que todos somos hijos de la misma madre. Y quienes son hijos de la misma madre, son hermanos. Aunque hablen idiomas diferentes. Creo que eso, para mí, es la imagen de esta peregrinación. Hijos en la casa de la madre. Donde nadie puede decir que el otro no es de aquí. Nadie es extranjero en Fátima. Y en las comunidades cristianas, nadie es extranjero», subrayó.
En su intervención, el nuncio apostólico recordó que ha prestado servicio en diversos lugares a lo largo de su trayectoria diplomática, que comenzó en Liberia, pasando por Sierra Leona, Guinea-Conakry y Gambia; también Latinoamérica fue uno de sus destinos, al igual que Europa.
«Sobre todo en Suiza, trabajé en las Naciones Unidas, en Ginebra, y en Canadá, en Ottawa, la capital, tuve contacto con inmigrantes portugueses», dijo, señalando que allí fue testigo de historias de superación, pero también de sufrimiento, «de quienes piensan que todos los extranjeros son malos».
La llegada de miles de inmigrantes a Ceuta no es una crisis migratoria, es otra cosa
En la rueda de prensa, la llegada de miles de inmigrantes a Ceuta fue uno de los temas abordados, y el nuncio apostólico afirmó que la situación «no es una crisis migratoria», «es otra cosa». «No hay nada peor que querer dar soluciones fáciles a problemas difíciles. Porque acabas cayendo en el populismo, de un lado u otro, y yo no quiero caer en eso. «Es una crisis de otro tipo», afirmó.
Monseñor Andrés Carrascosa Coso se refirió a la geopolítica internacional y a la Unión Europea, subrayando que cada uno de los miembros tiene sus propios procesos políticos electorales y que, a menudo, los intereses de unos chocan con los de otros.
El representante del Papa en Portugal mencionó al administrador apostólico de la diócesis española de Cádiz y Ceuta, monseñor Ramón Valdivia, para abordar la falta de respuesta a la hora de acoger a tantos migrantes en la región, así como a las organizaciones no gubernamentales.
«No es una situación fácil. Pero, quiero decir, no se trata de una cuestión de migración normal, es de otro tipo. Y estas cosas están muy bien orquestadas», señaló.
Hablando también sobre el tema de la migración, el nuncio apostólico admitió que este «es muy complejo» y observó que, cuando se trata de partidos políticos, tanto de un lado como del otro, normalmente se proponen «soluciones sencillas a problemas complejos».
Si se supera la capacidad, se genera xenofobia. Y si no se acoge, entramos en conflicto con el Evangelio. Tenemos que ser muy realistas
«Es obvio que un país tiene que sentarse y determinar cuál es nuestra capacidad de acogida. Es como si fuera una casa: hay que acoger a alguien. Primero hay que sentarse y ver cuántas habitaciones hay y a cuántas personas podemos acoger. Porque si puedo acoger a una, no puedo acoger a cuatro», explicó.
«Si se supera la capacidad, se genera xenofobia. Y si no se acoge, entramos en conflicto con el Evangelio. Tenemos que ser muy realistas. Y Europa está viviendo una experiencia complicada desde hace unos 10 o 15 años […] Esto es muy complejo y muy preocupante», afirmó.