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La ultraderecha triunfa en Alemania: las Iglesias cristianas expresan su preocupación, y advierten que "no mirarán hacia otro lado"

La extrema derecha de la AfD obtiene un histórico 43,8 % en las elecciones de Sajonia-Anhalt, estado del este de Alemania, y se queda a las puertas de la mayoría absoluta. Las Iglesias católica y protestante reaccionan con alarma, exigen respeto a la Constitución y advierten que no callarán ante posibles vulneraciones de derechos

Ulrich Siegmund, candidato de la AfD | Foto: Tagesschau

El partido Alternativa para Alemania (AfD), formación de extrema derecha clasificada oficialmente como radical en varios estados federados, obtuvo el 43,8 % de los votos en las recientes elecciones al Parlamento regional de Sajonia-Anhalt. Aunque no alcanzó la mayoría absoluta de escaños, el resultado representa un duro golpe para las fuerzas tradicionales y ha despertado profunda alarma entre las principales Iglesias cristianas del país.

Un estado del este marcado por el descontento y la baja religiosidad

Sajonia-Anhalt es uno de los estados del este de Alemania, territorio que integró la antigua República Democrática Alemana hasta la reunificación de 1990. En esta región, al igual que en gran parte del este alemán, la práctica religiosa resulta notablemente inferior a la del oeste, mientras que el descontento social, económico y migratorio ha impulsado el auge de formaciones populistas. La AfD, fundada en 2013, ha endurecido progresivamente su discurso contra la inmigración, el Islam y las instituciones democráticas tradicionales, lo que le ha valido la calificación de “extrema derecha confirmada” por parte de los servicios de inteligencia internos en varios estados, entre ellos este.

El voto religioso: más apoyo a la AfD entre quienes no tienen confesión

Según katholisch.de, un análisis de la Forschungsgruppe Wahlen (Grupo de Investigación Electoral) de Mannheim revela que el apoyo a la AfD resultó especialmente elevado entre quienes no profesan ninguna religión: el 47 % de los votantes sin confesión apostó por este partido. Entre los protestantes el porcentaje descendió al 33 % y entre los católicos al 32 %. Los cristianos, en cambio, respaldaron en mayor medida a la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de centro-derecha tradicionalmente vinculado al mundo católico y protestante, que obtuvo solo el 17,2 % en el conjunto de la población, pero alrededor del 26 % entre los fieles de ambas confesiones. Las diferencias se aprecian también por género y edad: los hombres cristianos votaron más a la AfD que las mujeres, y entre los menores de 34 años los protestantes la apoyaron en mayor proporción que los católicos.

Foto: MDR

Las Iglesias exigen respeto a la Constitución y a la dignidad humana

Las reacciones eclesiásticas no se han hecho esperar. La Conferencia Episcopal Alemana, la Iglesia Evangélica de Alemania y la Comunidad de Trabajo de las Iglesias Cristianas emitieron una declaración conjunta en la que exigen a los vencedores de las urnas que respeten plenamente la Constitución alemana y la del estado federado, así como la dignidad de todas las personas, con independencia de su origen, religión o forma de vida. Advierten que no mirarán hacia otro lado ni guardarán silencio si se vulneran derechos fundamentales o se pone en riesgo el Estado de derecho. Los obispos locales de Sajonia-Anhalt han hablado de un país “dividido” y han expresado su temor ante las posibles repercusiones en la cultura, la educación, el tejido social y las propias instituciones religiosas.

Una identificación que recuerda a dinámicas sectarias

Mathias Bethke, responsable de la Oficina Católica en el estado federado, se ha mostrado casi sin palabras ante el resultado. Considera que el vínculo de los simpatizantes con la AfD recuerda, en ciertos aspectos, a la identificación que se produce en grupos sectarios y describe al partido como una “comunidad de esperanza pesimista”. Según él, el resultado pone de manifiesto una preocupante fractura social y deja abiertas numerosas preguntas sobre cómo el populismo y la polarización han logrado extenderse con tanta fuerza.

Llamadas a la sociedad civil y a los partidos democráticos

Organizaciones como el Comité Central de los Católicos Alemanes y Cáritas han coincidido en que el resultado debe servir de llamada de atención a todo el país. Piden a los partidos democráticos que no formen coaliciones con formaciones de extrema derecha y subrayan la necesidad de una sociedad civil activa que vigile el respeto a los principios democráticos. El cardenal Reinhard Marx, por su parte, ha calificado el resultado de “terrible y deprimente”, pero ha insistido en que no constituye la última palabra: ahora corresponde a la mayoría de la ciudadanía defender activamente la libertad, la democracia y el Estado de derecho.

Sarah Wagenknecht (BSW) | Foto: MDR

La formación de gobierno se anuncia especialmente complicada. La AfD, con el 43,8 % de los votos y 39 escaños, se ha quedado a solo tres de la mayoría absoluta (42 escaños) en el parlamento de Sajonia-Anhalt, compuesto por 83 diputados. Los demás partidos —la CDU (15 escaños), la SPD de los socialdemócratas (8), Los Verdes (8), La Izquierda (8) y el BSW (5)— suman juntos 44 mandatos, lo que en teoría les permitiría formar una mayoría sin la extrema derecha. Sin embargo, la única formación que ha dejado abierta la puerta a una colaboración puntual o a no bloquear un gobierno en minoría de la AfD es el Bündnis Soziale Gerechtigkeit und Wirtschaftliche Vernunft (BSW), el partido populista de izquierdas fundado por Sahra Wagenknecht, antigua dirigente de La Izquierda. El resto de fuerzas mantiene el llamado “cordón sanitario” y rechaza cualquier pacto con la AfD.

Mientras tanto, las Iglesias cristianas, históricamente influyentes en la vida pública alemana aunque con menor peso en el este, se preparan para ejercer una vigilancia crítica sobre los próximos pasos políticos en Sajonia-Anhalt.

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