Y Vitoria rompió el silencio
4º FORO KRISARE y “Rexurrexit” las dos citas diocesanas de este fin de semana
La carta y el paso al frente de 52 curas alaveses ha estado presente en las dos celebraciones que convocaban a la comunidad diocesana y a quien quisiera sumarse. El tratamiento de esta situación creada por la denuncia hecha por los 52 curas diocesanos ha sido tratada de diferente manera en un acto y en otro
Vitoria-Gasteiz/ Viernes y Sábado han sido días fuertes en la Diócesis de Vitoria. Por una parte se celebraba el 4º Foro Krisare bajo el título “El Silencio que condena / Isilik geratzen eragina”. Este año los ponentes invitados han sido Imanol Zubero, Carlos Gil, Pepa Torres, Paco Etxebarría, Manuela Carmena, Patuca Fernandez Vicens y Teresa Aranguren. Algo más de un centenar de personas han pasado a lo largo de los dos días por el Foro para seguir las ponencias.
Una síntesis del mismo nos ocuparemos de darla más adelante cuando podamos acompañarla de los videos de las conferencias dadas en el Palacio de Congresos y Exposiciones Europa de la capital alavesa. (y en las próximas semanas les ofreceré las entrevistas realizadas a 3 de los ponentes)
Por otro lado en la mañana del sábado un numeroso grupo de personas, entre las que se encontraban laicos de la diócesis, los numerosos sacerdotes llegados a Vitoria en los últimos diez años, los seminaristas de los dos Seminarios, la comunidad de la Asociación Pública de Fieles peregrinos y peregrinas de la Eucaristía y un grupo de fieles llegados desde Tudela, pertenecientes a la vecina diócesis de Navarra han sido el público de esta otra cita diocesana. Entre todos han arropado al obispo Elizalde que ha protagonizado y presidido la presentación del 4º Plan Diocesano de Evangelización (PDE) que se ha ido trabajando en los últimos dos años.
El Foro Krisare, a través de los ponentes invitados ha ido repasando diversas realidades donde el silencio ha sido parte de la denuncia de la violación de muchos derechos humanos, aunque también se ha reivindicado la importancia de romper el silencio. El silencio al que se ha visto sometido muchas realidades denunciables dentro y fuera de la Iglesia, en el entorno más lejano, internacional y entre nosotros.
El viernes por la mañana El Foro Krisare tuvo su espacio para los más jóvenes donde unos 200 chicos y chicas compartieron reflexiones sobre los silencios que más les afectan.
En Estíbaliz, en la mañana del sábado, y por pequeños “txokos” (grupos) se fueron presentando los cinco grandes bloques de los que consta el PDE: escuchar, acompañar, celebrar, volver a la comunidad y anunciar. El PDE ha tomado como referencia para su construcción el pasaje de los discípulos de Emaús.
Tras la presentación se ha celebrado en la Basílica de Ntra. Sra. de Estíbaliz la misa y posteriormente se ha celebrado la comida de hermandad a la que algunos no han querido acudir debido a algo que ha sucedido durante la misa: el obispo ha aprovechado varios momentos para volver a descalificar a los sacerdotes diocesanos alaveses de los que ha dicho que se dedican “mañana y tarde a txikitear” (tomar vinos en los bares) y que “no saben en qué emplear el tiempo”. Explicando en uno de los momentos que toda esta crítica la realiza desde digamos un espíritu que podríamos calificar de paternal y como pastor.
Estas palabras de crítica han sido recibidas con un caluroso aplauso de los fieles asistentes, aunque no todos se han sumado al aplauso. Y esas palabras son las que han provocado que algunas personas rechazasen sumarse al ágape.
Así mismo se han repetido las referencias a los obispos anteriores ofreciendo un relato del que del primero, Peralta, ya quedan pocas personas que puedan dar su testimonio y el que dan difiere del que defiende el obispo; y de Larrauri y Asurmendi tampoco se comparte el relato por quienes tuvieron un estrecho contacto con ámbos. Por desgracia no viven ya ninguno de los tres prelados que podrían sacarnos de dudas.
Un tono diferente ha sido el empleado en el Foro Krisare cuando al final y dentro del acto de cierre del Foro se ha recordado la situación de crisis que vive la Diócesis. Les comparto el texto íntegro que se ha leído en este momento:
“Hay momentos que no terminan cuando se apagan las luces ni cuando concluyen las palabras. Hay momentos que permanecen. Y este es uno de ellos. Estamos hoy aquí, hemos estado compartiendo este día y medio, todas y todos somos conscientes del problema que hay en la diócesis de Vitoria, se ha roto el silencio. Esta misma semana hemos conocido la carta de 52 sacerdotes de la diócesis de Vitoria. Una llamada nacida desde la conciencia, desde la fidelidad a la gente y desde el coraje de quienes se niegan a guardar silencio ante lo que consideran injusto. Porque cuando se desprecia la voz de quienes hablan con honestidad, se hiere también la esperanza de toda una comunidad. Pero la historia siempre ha demostrado algo: ninguna palabra de desdén puede apagar una verdad dicha con dignidad. Ningún intento de silenciar el diálogo puede detener a quienes siguen creyendo en una Iglesia humilde, cercana y valiente. Hoy, desde este Foro KRISARE, queremos decir alto y claro que no están solos. Que su voz ha encontrado eco. Que su valentía honra a quienes creen que la fe no se construye desde el miedo, sino desde la fraternidad, la justicia y la reparación. Porque callar puede ser cómodo. Pero hablar cuando otros prefieren el silencio es un acto de enorme grandeza. Y mientras existan personas capaces de levantar la voz con honestidad y conciencia, seguirá habiendo esperanza. Nuestra invitación es a seguir caminando en la búsqueda de una salida esperanzada, donde adoptar la bendición como estrategia para alcanzar un futuro en el que crecer como iglesia en Vitoria. Mirémonos ahora unas a otros, reconozcamos, bien-digámonos... y, finalmente, traslademos quienes somos... más allá de quienes estamos hoy aquí. Con compromiso, con servicio, seguir caminando, lo mejor que podamos, como iglesia, como sociedad, como mundo, para mejor. Especialmente a todos ellos... y también a tantas mujeres, y otros hombres, que dentro y fuera de la Iglesia sostienen y rompen silencios cuando hace falta. Eskerrik asko. Muchas gracias.”
Non solum sed etiam
Lo mismo que hay momentos en los que hay que romper el silencio, hay otros en los que sobran las palabras: los hechos dejan en evidencia a cada cual.