Precederá a la inauguración del Sínodo por parte del Papa Cristina Inogés-Sanz: "Impone mucho ser la telonera de Francisco"

Cristina Inogés-Sanz
Cristina Inogés-Sanz

"Debemos recuperar la sinodalidad para ser la Iglesia de todos los bautizados, no solo de los ordenados. ¡Un reto apasionante...!

"En la fase diocesana de preparación hay de todo; las hay que van más adelantadas, otras más retrasadas, en otras se ve despiste, en otras, y lo digo con mucha pena, hay mucha indiferencia"

"Claves para vivir el Sínodo: esperanza, valentía y disponibilidad para el cambio. No podemos olvidar que, en algunas ocasiones, el cambio es la forma más evidente y necesaria de fidelidad"

"No veo mi participacióncomo 'otra' conquista de las mujeres, porque no es así, ni como concesión por parte del Vaticano, ni como lavado de imagen. Lo veo como un servicio que la Iglesia me pide en la lógica del camino sinodal que estamos iniciando"

(Diócesis de Málaga).- El Vaticano confía el arranque del Sínodo de la Sinodalidad a la teóloga española Cristina Inogés-Sanz. Inogés-Sanz ofrecerá una meditación bíblica en el Aula Nueva sobre el Apocalipsis que precederá a la inauguración del Sínodo por parte de Francisco. La teóloga aragonesa concede una entrevista a DiócesisMálaga.

-¿Qué supone para ti participar en la inauguración del Sínodo y dirigir una palabras previas al discurso del Papa Francisco?

Lo primero fue la sorpresa al recibir el correo en el que me comunicaban que había sido elegida para ello. Tras el susto inicial, porque impone, fue asumir otro servicio a la Iglesia y en la Iglesia, en el que no había pensado nunca. Ni lo veo como "otra" conquista de las mujeres, porque no es así, ni como concesión por parte del Vaticano, ni como lavado de imagen. Lo veo como un servicio que la Iglesia me pide en la lógica del camino sinodal que estamos iniciando. Lo que no quita que impone mucho ser la "telonera" de Francisco.



-¿Cuál es tu papel en el desarrollo del Sínodo?

Soy miembro de la Comisión Metodológica que se ha encargado de la realización del Vademecum y, a partir de ahora, velamos por las buenas formas y prácticas sinodales a lo largo de estos dos años que nos separan de octubre de 2023. Además, estamos a disposición de las Conferencias Episcopales que pidan nuestra participación para cualquier tema relativo al Sínodo, de diócesis que quieran que vayamos a hablar o acompañar en algún momento del proceso (también puede ser on-line), de congregaciones religiosas... De todo aquel que nos necesite. Y, por supuesto, estamos como apoyo de las otras comisiones que son la de teología, espiritualidad y comunicación. ¡Vamos a tener dos años moviditos! Pero muy interesantes para la Iglesia.

-¿Cómo percibes la preparación de la fase diocesana sinodal en las diócesis españolas?

Pues hay de todo, como siempre y en todas partes. Las hay que van más adelantadas, otras más retrasadas, en otras se ve despiste, en otras, y lo digo con mucha pena, hay mucha indiferencia. Pero todo esto ya lo sabíamos y lo que hay que esperar es que, cuando se vea que se han buscado toda clase de soluciones a posibles problemas que pudieran presentarse, se animen todas. Y, si hay alguna duda, la Secretaría General del Sínodo tiene este correo electrónico synodus@synod.va para solucionar cualquier duda. Y, recuerdo, los miembros de la Comisión Metodológica también estamos disponibles.



-Una clave para vivir el sínodo

Esperanza, valentía y disponibilidad para el cambio. No podemos olvidar que, en algunas ocasiones, el cambio es la forma más evidente y necesaria de fidelidad. Que nadie crea que se trata de hacer otra Iglesia. No, no es eso. De lo que se trata es de, todos juntos y a la escucha del Espíritu, aprender a ser Iglesia de otra manera. Nada más. ¡Y nada menos!

-¿Es la sinodalidad una tarea pendiente? ¿Por qué?

Sí, evidentemente. La Iglesia nació siendo laica y sinodal. Lo de laica se abandonó muy pronto para su desgracia; la sinodalidad la vivió durante algo más de mil años. Luego, también la abandonó y se erigió en una Iglesia clerical. Y así nos ha ido desde la Edad Media. Ahora debemos recuperar la sinodalidad para ser la Iglesia de todos los bautizados, no solo de los ordenados. Un reto apasionante...

Primero, Religión Digital
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