Hazte socio/a
Última hora
Las 'monjas rebeldes' abandonan Belorado

Defensor de las prostitutas

Mujeres esclavizadas

Nuestras Iglesias diocesanas no pueden abandonarlas a su triste destino

(José A. Pagola).- Jesús se encuentra en casa de Simón, un fariseo que lo ha invitado a comer. Inesperadamente, una mujer interrumpe el banquete. Los invitados la reconocen enseguida. Es una prostituta de la aldea. Su presencia crea malestar y expectación. ¿Cómo reaccionará Jesús? ¿La expulsará para que no contamine a los invitados?. La mujer no dice nada. Está acostumbrada a ser despreciada, sobre todo, en los ambientes fariseos.

Para leer el artículo completo, pinche aquí

También te puede interesar

Lo último

Silencio por Diego en el barrio de la estación de Badajoz

La huella de Diego (Sancho) en el bar el Quijote