María es ascendida al cielo
"Está siempre mirando a los hijos"
"En esta casa a mí me gusta ver a todos los habitantes de la tierra"
(Sor Gemma Morató).- Por gracia, María no conoció el pecado por este motivo cuando llegó el momento de su paso de esta vida a la gloria celestial fue ascendida al cielo en cuerpo y alma.
Está junto a su Hijo pero no para olvidarse de los que estamos en "este valle de lágrimas", como rezamos en la oración que compuso San Bernardo. No, ella está siempre mirando a los hijos que su Hijo le legó al pie de la cruz: "Cuando Jesús vio a su madre y junto a ella al discípulo a quien él quería mucho, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Desde entonces, aquel discípulo la recibió en su casa" (Jn 19, 26-27). En esta casa a mí me gusta ver a todos los habitantes de la tierra.
Por esta razón me gusta mirar la imagen de María que tenemos en nuestra capilla: Ella desde arriba mira hacia abajo, mira a sus hijos que andamos por esta vida con momentos duros, como dice la misma oración de San Bernardo: "los desterrados hijos de Eva". También en los momentos de gozo. Ella es feliz como cantó en el Magníficat: "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada" y quiere que nosotros seamos felices y cuando en la vida aparecen la amargura, el dolor, el sufrimiento, ella es medicina que suaviza las heridas que nos infligen las situaciones de dificultad porque es madre de misericordia.
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