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Cartas al Papa León XIV (I): ¿Quo vadimus? ¿A dónde vamos?

El teólogo Jesús Martínez Gordo presenta una serie de cartas al Papa escritas por un grupo de personas a las que ha acompañado en la lectura de las 12 cartas que T. Halik ha escrito a un futuro Papa llamado Rafael, “medicina de Dios”, y que Religión Digital irá publicando en sucesivas entregas

León XIV | @Vatican Media

Del 17 de septiembre de 2025 al 14 de enero de 2026 he tenido la suerte de acompañar a un grupo de 24 personas leyendo las 12 cartas que T. Halik ha escrito a un futuro Papa llamado Rafael, “medicina de Dios”. Y, como fruto de tal lectura, las que unos cuantos de ellos han ido escribiendo al Papa León XIV sobre los asuntos que más les preocupaban y que hemos ido comentando entre nosotros, a lo largo de todos los miércoles en los que nos hemos ido encontrando. 

Hoy presento la carta escrita por Juan Ignacio Intxaurraga: “Quo vadimus. A dónde vamos”. El autor la ha titulado así, como se recordará, inspirándose en la pregunta que -según la leyenda- Pedro habría formulado a Jesús cuando, huyendo de Roma para eludir el martirio, se lo habría encontrado en la Vía Apia. Y lo hace recurriendo a un plural autoimplicativo para mostrar no solo el eco personal que tiene en él lo que va narrando y comentando, sino también esperando, igualmente, algún grado de reacción -crítica o empática- por parte del lector; algo que pudimos comprobar cuando, además de escuchársela leer, comentamos con él algunos de los muchos puntos que se recogen en ella.

Jesús Martínez Gordo.

***

Santidad,

Otrora, probablemente el párroco, o el arcipreste, o, tal vez, el obispo, en su visita “ad limina”, le habrían informado a S. S. de lo que acontece por estos lares. Del desánimo que azota el corazón de muchos cristianos. De lo penoso que resulta batallar, a la manera pauliana, “in spe contra spem” (en la esperanza contra toda esperanza). De lo agotador que resulta batallar con la jerarquía bendecida, paradójicamente, por las diferentes estructuras eclesiásticas de la actualidad y batallar con colectivos cristianos de diferentes sensibilidades para quienes es más importante el “envoltorio” que el “mensaje” salvífico que se pretende transmitir. No obstante, supongo que las reflexiones que yo le traslado no resultarán novedosas para S. S. Considero que estas experiencias son fiel reflejo de otras que acontecen o han acontecido, años atrás, en los principales países europeos. Experiencias y situaciones que, estoy seguro de ello, preocupan en el Vaticano. Podríamos rememorar, por lo tanto, la expresión del Eclesiastés: “Nihil novum sub sole” (Nada nuevo bajo el sol).

No es mi intención trasladarle problemas teológicos o doctrinales, no estoy capacitado para ello, sino preocupaciones latentes en el mundo rural que es el ámbito donde discurre mi vida una vez jubilado. Para ello me haré eco del noticiero, por una parte, y, por otra, de los interrogantes que nos provocan dichas noticias según han venido discurriendo los tiempos. Interrogantes que concluyen en uno básico y principal: “Quo vadimus” (A dónde vamos)

Santidad, 

Han trascurrido más de 75 años desde que el mundo me recibió entre los suyos, desde que americé en este mar tempestuoso de la vida o, si se prefiere, en este valle de lágrimas. Obviamente, para unos más lacrimoso que para otros.

El día que yo nací, la prensa se hacía eco del aumento de la tensión en Corea (que estallaría en guerra días después), y de la ejecución del anarquista Manuel Sabater en Barcelona. Podríamos afirmar que no hubo una noticia mundial central ese día, sino más bien la consolidación de eventos cercanos y la vida cotidiana de la postguerra. 

Pero ese día, en lo concerniente a las informaciones referidas a la actividad de la iglesia española y bizkaina, sí se reflejaron en el periódico “La Gaceta del Norte” diferentes noticias que, según mi parecer, son dignas de mencionar

1.- Comunión Iglesia Estado. Acto en la embajada peruana (Gaceta del Norte. 01.06.1950, pág. 1)

“El Cardenal tuvo después palabras emocionadas para la Madre Patria, patria de la Hispanidad, «que tiene la suerte de ser regida por ese hombre providencial que se llama Francisco Franco, que ayer me concedió el honor de una audiencia, una de las más extensas que ha tenido, pero que a mí me resultó corta por el interés de cuánto me dijo, así como por la prodigiosa inteligencia y religiosidad que posee el jefe del Estado Español”.

“La prodigiosa inteligencia y religiosidad del jefe del Estado Español” perduró más de veinte años desde esa fecha y la padecimos en lo civil, en lo político y en lo religioso. Lo que se vivía era nacional catolicismo. A la jerarquía que había salvado la piel tras la guerra civil no le fue del todo mal, al menos de cara a la galería, y, otros muchos, pudieron resistir en silencio. Hasta finales de los sesenta, no se prodigaron las protestas contra la situación política y contra el Régimen. También dentro de la Iglesia. La desafección contra la confesionalidad Iglesia-Estado fue aumentando y comenzó la pérdida del fervor popular y la progresión del laicismo. Hoy, la Conferencia Episcopal sugiere al poder político los pasos que deben dar para salir del bloqueo político y algunos responsables políticos pretenden borrar las referencias a la Navidad y a la Semana Santa en cuanto a las vacaciones escolares se refiere.

Francisco Franco, en misa | Agencias

2.- Aparecen señales de que “empieza la caída libre”. Referencias varias en la misma fecha y diario

Referencias a diversos oficios cultuales, en diferentes parroquias, relacionados con la Adoración Nocturna Española, a turnos de vela al Santísimo, misas de comunión general, y rezos del Santo Rosario cada media hora y como primer viernes del mes misa de comunión para las adoradoras del Santísimo Sacramento. Se publicitaba, así mismo, una excursión a Nuestra Señora de Cantonad (G.N. 01.06.1950 - pág. 4)

Hay responsables episcopales que, a fecha de hoy, más de setenta años después, consideran que la solución al desafecto a la religión y el vaciamiento de los templos es la vuelta a este tipo de actividad cultual. Que abriendo la puerta del sagrario se abrirán las puertas del templo parroquial para que entre la multitud de cristianos que ni siquiera pasan por la acera.

Teníamos tanta fuerza y energía que éramos capaces de exportar trabajadores a laborar la mies allende los mares. 

Destellos que no frenan la caída en picado. Se resaltaba la felicitación del Sr. Obispo de Bilbao al Athletic después de su triunfo en la Copa (G.N. 01.06.1950 Pág. 2)

… Pero ha habido un telegrama que, por su alta significación, merece destacarse, y que el Athletic lo ha acogido con verdadero orgullo.

Es el que les ha enviado él doctor Morcillo, Obispo electo de Bilbao, y que dice así:

“Felicito triunfo logrado Campeonato Copa Bendígoles afectuosamente. Obispo electo Bilbao

¡Cómo no celebrar y sumarse al entusiasmo popular de una provincia traidora ante tan importante hazaña futbolera! Las gestas deportivas de nuestro Athletic eran conocidas “hasta en el extranjero”, “se contaban por toneladas”, y el Sr. Obispo quería ser partícipe del orgullo que sentía y trasmitía su feligresía.

Además de las referencias anteriores se consideró noticiable y digno de resaltar el comienzo de la campaña de preparaciones de las tripulaciones de los mercantes para cumplimiento del Precepto Pascual. 

La Iglesia también estaba con la gente del mar. Somos trabajadores de mares y océanos. Tenemos inmersa en el fondo del mar una imagen de la Virgen y muchas lágrimas mezcladas en las aguas saladas. Era obligada esa referencia.

3.- Destellos. Devoción Mariana. Último día de mayo en Begoña 

Decía el periódico mencionado (Gaceta del Norte 01.06.1950 Pág. 3)

Una de las notas destacadas de la vida local, ayer día 31 de mayo, fue el incesante desfile de personas a la Basílica de Nuestra Señora de Begoña con motivo de finalizar el Mes dedicado especialmente a la Santísima Virgen.

Misa en la Amatxu de Begoña | Bizkeliza

Lo más sobresaliente de la jornada lo constituyó, sin duda, la concentración de millares de niños de uno y otro sexo que fueron a rendir homenaje a la Madre querida, 

El rotativo mencionado describía el acontecimiento bajo el título de El “Día de los Niños” en Begoña. Seis mil claveles que señalan la cifra de peregrinos infantiles

La lluvia pertinaz no fue obstáculo para que todos ellos (Niñas y niños) acudieran a la cita que tenían comprometida con la Madre de Dios de Begoña desde el primer día del mes. …, 

A las cuatro de la tarde, la gran concentración infantil inició la subida desde la Plaza del Ayuntamiento

Una hora tardó en llegar a la explanada el último grupo de niños. … El sol, por culpa de la lluvia, se perdió aquel maravilloso espectáculo.

¡Nunca podremos olvidar la escena!

{¡Sí nos fuera permitido interpretar de modo más atrevido aquella explosión de fervor, diríamos que también la imagen sonreía más acentuada y maternalmente que en otras ocasiones!

El Dia concluyó con, el canto de la Salve,'

No sé cuántos, pero son muchísimos los años que ya no se celebra dicha procesión. Sólo queda la pertinaz lluvia. Y los niños fuera de la procesión. Podría decirse que no hay flores con pétalos. No hay catequistas, párrocos, vicarios ni obispos que promueven una procesión mariana como la de la época referida. Tal vez, no hay razón para promoverla. Las procesiones, los oficios de culto y las celebraciones eucarísticas no parecen ser para colectividades numerosas. Salvo que el guion del acontecimiento lo requiera. 

Durante este curso, en la Unidad Pastoral a la que pertenezco y que cuenta con 25.000 habitantes, cuatro mil en el segmento de 0 a 19 años, han participado 17 niños en primero de catequesis, 36 en segundo y 3 en un grupo de catequesis de niños aún sin bautizar. 

4.- Más señales de la caída libre

Casi siete años después de la fecha de mi nacimiento, concretamente el 30 de mayo de 1957, se celebraba la fiesta de la Ascensión del Señor. Ese mismo día hice yo la Primera Comunión lleno de emoción y radiante de felicidad. El mismo periódico, La Gaceta del Norte, continuaba haciéndose eco de diferentes noticias referidas a la actividad de la Iglesia en Bizkaia:

En cuanto a la festividad de La Ascensión del Señor, el rotativo nos relataba la descripción del momento de la Ascensión referenciando las particularidades que San Lucas y San Marcos nos narran “sobre lo que aconteció de la nube para arriba” (G. N. 1957.05.30) y el “anuncio de dos ángeles de blancas vestiduras sobre la nueva Venida del Señor”.

Pío XII

Así mismo se referenciaba una carta del Papa Pío XII, enviada al arzobispo de Milán, ensalzando las virtudes de su predecesor Pio XI, cuyo centenario de su nacimiento se celebraba esos días. Escribía, al respecto, Pio XII:

“… Fue digno de su fuerte virtud evangélica. Aceptó el mal, no se abatió-y continuó en su mesa de trabajo. Fue para el rebaño de Dios un maestro admirable, eficaz; un maestro de aquello que tanto importa conocer: saber sufrir” 

El periódico da cuenta de diversas noticias relacionadas: De las guardias de la adoración nocturna y vigilias correspondientes, del solemne acto de despedida como colofón a las memorables jornadas marianas; de la fructífera actividad de S. E. el Obispo de Bilbao, en particular las referidas a la Santa Visita Pastoral a Soscaño (Carranza) administrando el Sacramento de la Confirmación a 130 niños, la celebración de la Santa Misa. en el Colegio de Nuestra Señora de Begoña de los PP. Jesuitas de Indauchu con distribución de la Primera Comunión y el desplazamiento a Ibarruri para asistir a la Inauguración de la Cruzada Eucarística de la citada parroquia.

En la unidad pastoral a la que pertenezco se han celebrado, este curso, 25 comuniones, ningún bautizo, ninguna confirmación y ningún matrimonio. 

5.- Continúa la caída libre

También pudimos conocer la Audiencia pontificia al obispo de Vitoria doctor Francisco Peralta Baliabriga y la bendición de las motocicletas y bicicletas por parte del cardenal arzobispo de Toledo, ¡doctor Pla y Danie!, con destino al Servicio de Maestros Rurales de la Diputación toledana, a quienes les está encomendada la educación de los niños que viven en fincas y casas de labor alejadas de las escuelas.

No obstante, me parece que la noticia más importante de ese día era la referida a la celebración del Clero Indígena por la repercusión que puede tener entre nosotros en estos momentos y que extracto a continuación:

Por voluntad de la Santa Sede cada año debemos dedicar una jornada a avivar la conciencia de nuestro deber de ayudar a las cristiandades de tierras de misión en la consecuencia de un clero nativo suficiente en número y debidamente formado para las tareas apostólicas. Y nuestro obispo ha determinado que dicha jornada la celebre la diócesis de Bilbao en esta festividad de la Ascensión del Señor, es decir en la fecha misma en que Jesús, momentos antes de subir a los cielos, nos ordenó a todos los fieles el que nos afanáramos para llevar la verdad de su evangelio “a todas las gentes” siendo testigos de la fe “hasta el último confín de la tierra”

Dos ideas nos parecen necesario recordar en este día como el mejor acicate para nuestra preocupación por el clero indígena: la una nace de la escucha misma de nuestra catolicidad y obedece la otra a las circunstancias concretas que atraviesa el mundo

De aquella primera nos habla nuestro señor Obispo … “El clero y el episcopado indígena son, ante todo, una exigencia de la misma constitución de la Iglesia y de la naturaleza universal del sacerdocio”. Donde quiera que se establezca la Iglesia, debe procurar de inmediato formar sacerdotes de todo grado, entresacados del propio pueblo fiel.

Por ello es hoy mucho más urgente que jamás el deber de la Iglesia de promover el Clero Nativo en los países de misión. Y decir deber de la Iglesia es decir deber de todos los católicos, porque todos somos miembros vivos de la Iglesia.

No resultaba fácil imaginar en aquellas fechas que el clero indígena, el nativo, estuviera de vuelta en nuestras tierras ocupándose de los oficios religiosos y de la administración de las parroquias encomendadas. A la manera de nuestro profesor Mtnez Gordo, creemos necesario reconocer la importancia de que haya presbíteros, así como bautizadas y bautizados extranjeros y extradiocesanos entre nosotros no solo porque ayudan a rejuvenecer nuestras iglesias, sino también porque es una clara señal de la universalidad y de la multiculturalidad. 

No obstante, parece adecuado traer ante S. S. lo sintetizado por nuestro profesor evitando prolongaciones innecesarias: “recurrir a presbíteros extranjeros o de otras diócesis españolas (extradiocesanos) con perfiles no clarificados y por razones y motivos ocultos no es de recibo; de ninguna manera. Lo que está en juego es el futuro de la iglesia diocesana. Y éste es muy negro, negrísimo si no se pone remedio; y pronto. 

Ello no quiere decir que no se necesiten presbíteros y bautizados -tanto extranjeros como extradiocesanos y, por supuesto, diocesanos- dispuestos a acompañar a los “restos parroquiales” o “rescoldos comunitarios” que puedan existir. Y que lo hagan en sintonía con la identidad y espiritualidad del presbítero diocesano secular propuesta en el Vaticano II y en comunión con el presbiterio diocesano, además de con el obispo de la iglesia local. 

Cuando ello sucede, nos encontramos con una diócesis que -más allá de los resultados pastorales previsibles- tiene la suerte de poder respirar esperanzadamente; algo que, en los tiempos que corren, no es poco o, mejor dicho, es mucho. 

***

Santidad,

Pasados 5 años desde ese momento, ingresé en el seminario. Fui de la mano del párroco. Pero antes tuve que superar un obstáculo ya que, como padecía una lesión en una extremidad, el Obispo y el rector del seminario debían validar mi autonomía en cuanto a movilidad. Allí fui al Hall del seminario a realizar el paseíllo mientras mi cojera era observada atentamente por los máximos responsables. Ellos, por una parte, debatieron si mi impedimento era dirimente o impediente. Yo, le puedo asegurar a S. S., que jamás, en mi vida, se me ha notado menos la cojera que aquella tarde.

Al inicio del curso, éramos más de 120 los alumnos que comenzamos el primer curso. Mas de 600 los alumnos que completábamos el seminario, desde latinos hasta el último curso de teología. El Obispo Gúrpide estaba feliz con el seminario. Era su joya. Recuerdo que, a la vuelta de uno de los viajes a las sesiones del Concilio Vaticano II, nos reunieron en la capilla central del seminario y S. E. el obispo nos trasladó, a sus queridos seminaristas, con mucho orgullo, que él había participado en la comisión de seminarios y que había podido confirmar que “el seminario de Derio era el mejor seminario de España, es decir, del mundo entero”.

Santidad, ¿será que la semilla se ha “pasado” ?, ¿será que falla la “pericia” del labrador? ¿o que el terreno es pedregoso? ¿O que falla el mensaje?, o ¿que falla el envoltorio?

Mas de ciento veinte seminaristas en el primer curso. Y hoy, ¿cuántos hay en todos los cursos de teología en Bilbao, en San Sebastián, en Vitoria, en Pamplona…? Lo curioso de todo esto es la meditación del Obispo de San Sebastián dirigida al seminarista que no existe, al seminarista que aún no tiene nombre pero que según manifiesta el prelado, está en la mente omnisciente de Dios, con nombre y apellidos. Santidad, ¿será que la semilla se ha “pasado” ?, ¿será que falla la “pericia” del labrador? ¿o que el terreno es pedregoso? ¿O que falla el mensaje?, o ¿que falla el envoltorio?

Santidad,

A partir de ese momento, vinieron los grandes cambios. Salíamos a las parroquias del entorno a tomar parte y colaborar en los oficios de culto. Los seminaristas y los sacerdotes iban implicándose cada vez más en la problemática social atrayendo sobre ellos las respuestas del régimen dominante. Pudimos conocer la existencia de cárceles concordatarias como la de Zamora a la que algunos seminaristas acudíamos a visitar a sacerdotes en prisión. También pudimos conocer, dada la gravedad de la situación, lo que era un administrador apostólico. Surgieron colectivos reivindicativos de sacerdotes y aumentaron los procesos de secularización y el silencio se fue adueñando de los fieles. Silencio que dura ya los 50 años.

Santidad,

En aquella época, los domingos, había, en mi pueblo, tres celebraciones eucarísticas: la primera misa, a las 7 de la mañana; la segunda, a las nueve y la misa mayor, a las once. La celebración de las siete de la mañana conjugaba el cumplimiento dominical con la afición cinegética de la época. La misa de los cazadores se decía. Pero ese horario correspondía a las celebraciones en la parroquia. Aparte había dos celebraciones dominicales más en otros templos del municipio, a las que cabría añadir, según el lugar, alguna advocación mariana o santoral determinada a través de su ermita correspondiente. No hay que olvidar que durante la semana había tres celebraciones diarias, una por cada zona

Para todo ello, en mi municipio había tres sacerdotes, (un párroco y dos coadjutores), que se repartían el territorio en tres zonas. La asistencia a los actos de culto era considerable. Además, había procesiones de Semana Santa, catecismo o “doctrina”, ejercicios espirituales y, los domingos a la tarde, Santo Rosario y exposición del Santísimo.

Hoy en día, hay un sacerdote y un diácono adscritos a la Unidad Pastoral San Migel-Orozko, que integra ocho parroquias (unos 25.000 habitantes), así como una ADAP (Asamblea Dominical en Ausencia de Presbítero) en alguna de las parroquias. Los actos de culto que se celebran en mi parroquia son, con carácter rotatorio, una celebración eucarística cada tres semanas, una celebración de la palabra dirigida por una ADAP y una celebración presidida por un diacono. La asistencia media es de 20 personas, salvo la coincidencia con una “misa de salida”.

En mi municipio había 17 ermitas de las que 12 están abiertas al culto, 2 se hallan en ruinas y tres desaparecidas. Las desaparecidas y en ruinas suponen casi un tercio de las ermitas que existían. Es fácil suponer la energía y capacidad que habrá que dedicar a las cuestiones inmobiliarias en el futuro si se quieren sostener operativas las aún existentes. No gustará a los benefactores y cofradías que sus promesas se conviertan en material de derribo por la negligencia de sus vecinos o porque el modelo deviene obsoleto. 

¿Seguiremos en caída libre?

Santidad,

De cara al futuro, ¿qué?: ¿Quo vadimus?

Lo que se plantee o planteemos corresponsablemente habrá de constituir una pastoral integral consistente en conjunción de liturgia o culto, palabra o anuncio, caridad y justicia y corresponsabilidad bautismal. Ello sólo podrá fundamentarse en la existencia de restos parroquiales o rescoldos comunitarios y deberán contar con el acompañamiento de presbíteros con un perfil proactivamente conciliar. Probablemente habrá que cambiar de “modelo”

Para evitar y paralizar la caída libre, deberemos cambiar de ladera y convertirnos en una semilla de mostaza que germine un árbol imponente donde las aves vengan a descansar y a serenarnos con sus cantos. Como decía Miguel de Unamuno quien, por cierto, alimentándose del silencio de estos pagos, manifestó que: “Hasta una ruina debe ser un motivo para la esperanza”

Deberemos fortalecer el espíritu desde el Monte Tabor, afrontar la agonía y el desánimo desde el Monte Calvario y vivir conforme al programa de Jesus de Nazaret proclamado en el Monte de las Bienaventuranzas.

Mientras tanto, en adelante, cuando nos reunamos para la celebración de la Eucaristía o la celebración de la palabra, rezaremos nominalmente por S. S., siguiendo el canon establecido y nos acercaremos a comer el Alimento de Vida habiéndonos dado, previamente, fraternalmente la paz.

Amen.

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