Sacerdotes casados vs. jerarquía: cuando los miedos paralizan y limitan
En la Federación latinoamericana de sacerdotes casados nos preguntamos por qué los Obispos, la Jerarquía eclesial o la principal autoridad de la Iglesia, no aceptan dialogar con los sacerdotes casados sobre el tema del celibato opcional y no obligatorio
En la Federación latinoamericana de sacerdotes casados llevamos adelante un encuentro, vía Zoom, los primeros jueves de cada mes.
Es nuestro momento de encontrarnos y compartir la fraternidad sacerdotal entre los hermanos de los países latinoamericanos. Así, durante más de siete años venimos hablando muchos temas, y de manera muy particular el tema que nos concierne propiamente: el celibato opcional y no obligatorio. Lo vivimos en diálogo respetuoso entre nosotros, con otras personas de la Iglesia, y algunas veces con miembros de la Jerarquía eclesial, siempre a la luz del Evangelio.
Queremos participar ahora uno de los últimos aspectos que hemos tratado: ¿Por qué los Obispos, la Jerarquía eclesial o la principal autoridad de la Iglesia, no aceptan dialogar con los sacerdotes casados sobre el tema del celibato opcional y no obligatorio?
Acá compartimos la mayoría de las opiniones que se ofrecieron en nuestra última reunión:
- El tema afecta a la pérdida de poder de la Jerarquía.
- La situación ocurre porque existe un clericalismo acentuado que no quiere perder su estatus.
- Se presenta como un temor del Vaticano a perder una Tradición valorada.
- Se prefiere evitar el conflicto.
- Curas casados significaría más presencia de las mujeres, y se teme su influencia.
- Aún subsiste gran miedo respecto de todo lo que tiene que ver con la sexualidad
- Otro temor es que tamaño cambio haría reformar totalmente el sistema entero de los Seminarios y su estructura.
- Es un desafío que la Iglesia todavía no se anima a enfrentar con valentía.
Esta reflexión nos lleva a comprender que los miedos paralizan y limitan, de modo que en nuestra querida Iglesia se ve limitado un necesario avance.
Ante la propuesta de diálogo, la Jerarquía de la Iglesia asume una actitud de silencio, que puede terminar significando una forma de asentir a nuestra formulación, pues el que calla otorga.
Los miedos son una ocasion de sanación, pero se vuelven dañinos cuando no confiamos en la gracia del Espíritu. Por ello es necesario superar el temor al fracaso.
También el fracaso puede llevar a alzarnos con humildad y confiar en el Espíritu Santo. Por otra parte valoramos al Papa Francisco que nos decía: ”Hay que animarse a tomar decisiones valientes“.
Pedimos escuchar y ser escuchados, ya que recordamos que el Concilio Vaticano ll en el documento _Gaudium et Spes_ n° 92 nos invita al diálogo.
Terminamos con la visión del Señor a Pablo: "No tengas miedo, sigue hablando y no calles. Yo estoy contigo, nadie podrá hacerte daño" (Hch 18:9-10).
Creemos que para bien de la Iglesia y la evangelización, tarde o temprano debemos mirarnos a los ojos y escucharnos de verdad unos a otros, y dialogar.
Al Señor encomendamos que nos dé luces de esperanza y ellas nos ayuden a superar miedos y temores.
San Carlos, Chile, junio de 2026, mes del Sagrado Corazón de Jesús
