Venditio Fumi, la mirada selectiva
"Los delitos se cometieron y se siguen cometiendo y ellos solo saben culpar a las víctimas. Por cierto, su Plan Priva estaba fundido antes de empezar. Y no es una opinión, es un hecho constatable con cifras. Así que menos lobos, Luis"
Luis Argüello hablaba en su última rueda de prensa en Añastro de “mirada selectiva del Gobierno con las víctimas”. El cura menesino es un tipo de trazo grueso cuando habla del gobierno de España, sin embargo nunca le he escuchado usar esos parámetros de medida con respecto a los sacerdotes y religiosos pederastas, delincuentes de refulgente sotana y brillante alzacuellos que perpetraron delitos contra niñas y niños, paidofilicas personalidades con las que el palentino convive como si nada hubiera ocurrido.
Cuando quitar responsabilidad importa más que añadir la carga del delito. Un sesgo selectivo que Luis padece y que usando el tan manido efecto espejo pretende achacar a los demás. Nadie duda a estas alturas, y menos aún después del último informe de El País, más de tres mil seres humanos que en su infancia fueron agredidos en los planos sexual y emocional por un cura o religioso adulto, de que la pederastia en la iglesia lejos de ser un mal puntual, es una lacra estructural.
Ni el propio Argüello, y el sabe que las víctimas y supervivientes sabemos que lo sabe, pese a sus estériles y pateticos intentos de negarlo. Me gustaría ver un informe de la Conferencia Episcopal de España en el que nos explicaran que han hecho ellos durante décadas por las víctimas de los ámbitos deportivo e intrafamiliar, por ejemplo. Cual fue su gestión con esta casuística delictiva. Nuestra asociación, ANIR, de modo individual y también coordinado con Justice Initiative Europa, lleva más de una década atendiendo a víctimas y supervivientes de todos los ámbitos de la sociedad, no solo de la iglesia.
Me gustaría ver un informe de la Conferencia Episcopal de España en el que nos explicaran que han hecho ellos durante décadas por las víctimas de los ámbitos deportivo e intrafamiliar, por ejemplo. Cual fue su gestión con esta casuística delictiva
El gobierno de España prepara una reforma de la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia. Mientras, ellos presumen no se sabe muy bien de qué. Y rezan, eso sí, a todas horas.
Ello a nosotras y nosotros nos ha enriquecido porque dentro de nuestras posibilidades, si hemos escuchado y acogido a las víctimas, a todas ellas, con absoluto respeto y empatía, sin sacar pecho por ello, solo por una cuestión de humanidad, que no de lo que los príncipes eclesiásticos españoles denominan moral. Repartir carnets de moral es una osadía. Y esa práctica que estos príncipes de Añastro conocen sobradamente, les delata y retrata. Argüello seguirá hablando, vistiendo los santos y vírgenes con telares, agitando el incensario, comportándose como el defensor de los valores predicantes. Pero a estas alturas, Luis y sus hordas rouquistas no engañarían ni a la mismísima Isabel I de Castilla. Los delitos se cometieron y se siguen cometiendo y ellos solo saben culpar a las víctimas. Por cierto, su Plan Priva estaba fundido antes de empezar. Y no es una opinión, es un hecho constatable con cifras. Así que menos lobos, Luis.