Venezuela nos necesita. Hoy más que nunca
Venezuela necesita de nuestra solidaridad, de nuestras oraciones y de nuestra ayuda concreta. Cada aporte, cada gesto, cada mensaje de apoyo puede marcar una diferencia para quienes hoy lo han perdido casi todo
Hoy escribo con el corazón profundamente golpeado por la tragedia que vive mi querida Venezuela. Aunque actualmente me encuentro en España, el dolor que siento es como si aún estuviera allá, caminando las calles de mi tierra, respirando la angustia de mi gente.
Fui profesor universitario en la Universidad Simón Bolívar, en La Guaira, un lugar donde no solo enseñé, sino donde construí amistades, compartí sueños y formé parte de una gran familia académica. Hoy, con inmensa tristeza, he sabido que más de quince colegas —muchos junto a sus familias— han perdido la vida en medio de este desastre.
No son números. Son rostros, voces, historias, personas que dedicaron su vida a educar, servir y construir un mejor país.
Por eso quiero pedirles, desde lo más humano, que no permanezcamos indiferentes. Venezuela necesita de nuestra solidaridad, de nuestras oraciones y de nuestra ayuda concreta. Cada aporte, cada gesto, cada mensaje de apoyo puede marcar una diferencia para quienes hoy lo han perdido casi todo.
Cuando una nación sufre, sufrimos todos. Hoy Venezuela llora, pero también necesita sentir que no está sola.
Les invito a tender la mano, a apoyar, a compartir y a ser esperanza en medio del dolor.
Venezuela nos necesita. Hoy más que nunca.