Xaquín Campo Freire: "También hoy las mujeres pierden todas las guerras"
Día de la madre
Me hace daño que el día de la madre se quede solo en "comercio y pandereta", con la que sigue cayendo en el mundo. Me solidarizo con todas las mujeres del mundo, de todas las edades
Desde hace tiempo sufro en silencio y con desasosiego los anuncios comerciales de prensa y radio para el día de la “Madre”. No suelo ver TV.
Nosotros cuatro, hermanas y hermano, somos huérfanos de madre desde muy niños. Yo solo guardo tres recuerdos aislados de su presencia amorosa.
Nuestro padre, un pedagogo “cum laude”, hizo de su ser una entrega total para nosotros con todas las dedicaciones posibles. Por esta parte nada diferente a los demás niños de nuestro entorno. Un amor sin límites, teniendo en cuenta que somos hijos de la guerra y post-guerra con todos los miedos, hambre y otras miserias de puertas afuera. - “Niño, de esto no se habla fuera de casa. ¿Entendido? - ¡Si, papá! ¡De esto no se habla fuera de casa!
¿El resto? ¿Cómo hace un niño la gestión de la infinita ausencia de la persona materna? Enormes cicatrices en nuestro proceso evolutivo. Cada uno de los cuatro hicimos lo que pudimos. Llegamos a hoy.
Siempre fui muy sensible a todo lo relativo a las orfandades y al sufrimiento de todas las madres en cualquier circunstancia. ¿Recuerdas: “La decisión de Sophie”? Un oficial nazi obliga a Sophie a elegir cuál de sus dos hijos morirá. Si no elige, ambos morirán. ¡Que terrible!
También he vivido muy de cerca la viudedad. Sea del hombre o de la mujer. Desde el alcance y capacidad de un niño, en las distintas fases de mi crecimiento, al ir haciéndome consciente de lo que realmente supone su hondura, amplitud y profundidad: La vida es un proyecto vital hacia delante, pero ahora se ha fracturado ‘en mitad’, para los dos. ¡Para el que queda y para la que se va! Y esa es la nueva realidad: ¿Y la responsabilidad? Esa sigue toda entera y multiplicada pero sobre uno solo. El camino será ya siempre ‘desde la mitad de mi ser dual’. En comunión y diálogo espiritual y de amor. Así la definen muchos autores. Pero desde la soledad. (Coincidencias. Su nombre de ella era: SOLEDAD). Muchos de vosotros sabéis experiencialmente de qué hablo. Y no valen teorías ni hablar desde fuera.
Y los huérfanos también percibimos esto, desde abajo, sin alcanzar a saber los ¿por qué? de los ‘misterios’ de la vida. Cuando eres mayor las heridas tal vez ya no sangran, pero las cicatrices son indelebles por muy bien que hayas resuelto su integración. Te duelen los dos. Cada uno apoyándose mutuamente desde cada lado, espiritualmente y con un amor inmenso. Pero en una dualidad fracturada. Y, al ir creciendo, vas sabiendo: ¡cuánto le debo a la vida! Y, talvez, no supiste ponerle a tiempo palabra de agradecimiento y verbalizarlo sin rodeos, al menos con el que le tocó “quedarse”.
En diciembre de 1962 se estrenó en Madrid, en el Teatro Recoletos, el drama: Anche le donne hanno perso la guerra" de Curzio Malaparte. 1954. (Tuve la oportunidad de leerla, recién editada, en italiano). “Un espejo ante el que el mundo debe mirarse para que, horrorizado, procure meditar y evitar una nueva tragedia”. Posteriormente, 1967, compré la edición española, Escelicer, S.A, en la Librería Quijote de Ferrol. (20 ptas): “También las mujeres han perdido la guerra”.
No quiero seguir hablando de mí. Pero me hace daño que el día de la madrese quede solo en “comercio y pandereta”, con la que sigue cayendo en el mundo. Y no soporto los discursos “indecentes”, auténticamente OBSCENOS, de los “señores de la guerra”, incluidos los de España, incluido lo que pase y se grite en la calle, y mucho peor si procede del Congreso, Senado, etc.
Y supongo que se me entiende. Sobre todo, si llevamos marcas en el alma y en el cuerpo. Me solidarizo con todas las mujeres del mundo, de todas las edades.
“YO NACÍ DE UNA MUJER QUE FALLECIÓ DANDO VIDA AL “NACERNOS”, y al nacer “o NOSO ÚLTIMO IRMANCIÑO”.
¡NUNCA MÁS UNA MUJER MUERTA EN NINGÚN LUGAR DEL MUNDO! ¡NI POR AGRESIONES NI POR FALTA DE AUXILIOS MÉDICOS! Y, ¡NUNCA MÁS OTRO NIÑO/A MUERTOS!
OS QUIERO VIVAS Y ALEGRES. Felices e inmensamente gozosas. Y POR ESO ME ADELANTO CON TODO RESPETO, CARIÑO Y VENERACIÓN A FELICITAROS A TODAS EN EL DÍA DE LA MADRE. A TODAS; SIN EXCLUSIÓN. TAMBIÉN A LAS QUE SUFRÍS LAS DISTINTAS CÁRCELES. ALLÍ NOS VEMOS CADA SEMANA. Y TAMBIÉN A VUESTRAS NIÑAS Y NIÑOS. Y, EN VOSOTRAS FELICITO, A TODA UNA HUMANIDAD POR LUCHAR POR UN MUNDO VERDADERAMENTE MÁS JUSTO.
Reproduzco ahora este informe de Amnistía Internacional de hace dos años. Quiero cargarme de razones y citas de autoridad. ¡Ojalá esto fuesen ensoñaciones trasnochadas de un viejo!
También las mujeres pierden hoy todas las guerras
“La mujer y los conflictos armados. - Mireya Cidón, responsable de edición en Amnistía Internacional España, 05 de marzo de 2024”.
“La guerra es otro de los escenarios en los que el papel de las mujeres queda invisibilizado, pese a ser tan protagonistas como los hombres y sufrir las consecuencias.
Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y los conflictos en activo, vamos a hablar de cómo se ven afectadas las niñas y las mujeres en tiempos de guerra, atrapadas muchas veces en un fuego cruzado entre dos bandos.
La mayoría son separadas de sus familiares, detenidas o víctimas de la violencia. Muchas enviudan o pierden a sus hijos/as y tienen que encontrar la resiliencia y los recursos para hacer frente a los desafíos y traumas de la guerra.
Su sufrimiento suele ser ignorado o directamente silenciado.
¿Cuál es el papel de las mujeres en tiempos de guerra y otros conflictos armados?
Ya sea como enfermeras, cuidadoras, madres, hijas, espías o combatientes activas, las mujeres han sido parte de los conflictos a lo largo de la historia. Normalmente las mujeres en tiempos de guerra forman parte de la población civil, aunque al igual que hombres y niños, pueden ser víctimas de tortura, ataques indiscriminados, asesinatos, amenazas, secuestros, desapariciones forzadas, detenciones, encarcelamiento, violencia sexual, desplazamiento o reclutamiento forzado. Ellas, además, tienen que velar por la alimentación y la supervivencia de sus familias, encontrando el sustento y la atención médica necesarias en una situación personal de pobreza, pérdida de trabajo y destrucción del hogar.
Algunas mujeres participan activamente en la guerra. Por ejemplo, en las desmovilizadas Fuerzas Armadas de Colombia (FARC), cerca del 40% de los combatientes fueron mujeres. En el Kurdistán, las Unidades Femeninas de Protección contaron con más de 30.000 integrantes. Estas guerrilleras kurdas combatieron para liberar Irak y Siria del autodenominado Estado Islámico y con el objetivo de lograr la igualdad.”
Que pasa en Gaza. ¿Ucrania, Líbano, Irán, África, etc., etc. …?
Hoy,aún es peor que nunca.
El P. Llanos, S.J., después de la guerra entregó su vida a los pobres del Pozo del Tío Raimundo en Madrid. En su despedida dijo: "Disculpad si he molestado”. Yo también digo lo mismo.
Pero dime o corazón:ALGÚN DÍA,VENCEREMOS NÓS!
DESDE LA ESPERANZA: !FELICIDADES, QUERIDAS MAMÁS! ¡GRACIAS POR VUESTRA VIDA!
Con todo respeto y veneración.