La Ternura que nos aguarda (salmo 84)
(La Ternura que nos aguarda. Salmo 84)
Escucho en mi interior una voz que me susurra:
“A cada día le bastan sus propios afanes,
el momento que vives es único y definitivo,
piensa en vivir en plenitud el día de hoy.
Pero no pierdas la perspectiva,
no dejes de contemplar el horizonte
que estás llamado a alcanzar”.
Dios anuncia su paz a todos los pueblos,
y a los amigos y amigas que convierten su corazón
para conseguir otro mundo posible,
más justo y fraterno.
Vemos brotar, aún en el silencio y lo oculto,
semillas de liberación
a lo largo de toda la tierra.
La mayor gloria de Dios
es que las personas empobrecidas vivan con dignidad,
cuando la compasión y la fidelidad se encuentran,
cuando la paz y la justicia
se besan apasionadamente.
La Ternura que nos aguarda
derramará una lluvia fina y persistente,
para que la tierra dé un fruto abundante.
La verdadera justicia
caminará siempre junto a Ella
y, solo entonces, la liberación
seguirá exultante sus pasos.