Oración de otoño
Como el otoño, me deshojo esta tarde
con el viento que desnuda lentamente
el cercano jardín y arrastra mis pesares
hacia el cielo apagado de lo inútil.
Se va quedando el árbol desprovisto
de aquellas coloridas ilusiones
con que ayer se poblaban sus ramas
de versos pasajeros. ¿Recuerdas?
¡Quería, necio de mi, conservar para siempre
aquel verde vestido de risa y primavera!
Muñones de mi mismo se levantan
hacia el amor azul
porque esta noche, sin fronda,
se puedan ver más nítidas
las ocultas estrellas.
Que me bese la luna como a un desposeído.
Que me arrope la noche con su oscura querencia
y me habite su nada en el todo infinito,
hasta que llueva o nieve la belleza de arriba.
Que el otoño desnude este tronco que habito
desde esa sabia oculta y más allá del tiempo
me inunde tu presencia.