La Iglesia contigo, con todos
Por cuarto año consecutivo la Iglesia Arquidiocesana de Mérida se prepara para poner en marcha la Campaña Apoya a tu Iglesia 2014. Cada porción del pueblo de Dios, establecida en un territorio determinado y confiada a un obispo con la participación de los presbíteros, recibe el nombre de iglesia particular o diócesis. Pertenecemos a una iglesia concreta, la Arquidiócesis de Mérida, que desde hace más de dos siglos, ha dado frutos abundantes de bien, con sus instituciones y con la animación de tantas otras en las que se hace presente la fe como amor a Dios y servicio al prójimo, de la que tenemos derecho a sentirnos orgullosos de pertenecer a ella.
Esta Campaña nos recuerda que somos ciudadanos de la ciudad terrena y de la espiritual. La Diócesis es como el seno materno y fecundo en el que hemos sido engendrados como hijos de Dios y en la que crecemos para dar fruto abundante en el crecimiento personal y en el servicio fraterno a los demás.
La primera finalidad de la Campaña Apoya a tu Iglesia, es tomar conciencia y acrecentarla de esa pertenencia a la Iglesia que genera en cada uno de nosotros obligaciones y derechos, con la Iglesia universal y con las instancias nacionales, diocesanas y locales, para crecer en el compromiso apostólico y evangelizador, y en la preocupación por todos, creyentes o no, en la fraternidad, la ayuda mutua, el respeto por la vida y la solidaridad con todo tipo de necesidades.
Hemos escogido como lema para este año "La Iglesia contigo, con todos", para renovar el compromiso de servicio a los fieles y a la sociedad merideña. Gracias a Dios, la Campaña Apoya a tu Iglesia en años anteriores, ha ayudado a crecer en esa conciencia de que la Iglesia local nos pertenece y crecerá en la medida de nuestra participación activa. Tenemos más de sesenta parroquias con aproximadamente 700 templos y capillas, más las casas parroquiales con sus diversos servicios catequéticos y pastorales. A ello hay que sumar las obras educacionales y de salud, el Seminario San Buenaventura, más de 2000 catequistas, los servidores del altar o monaguillos superan el millar, los movimientos de apostolado seglar y las sociedades y cofradías cuentan con innumerables miembros activos, la Curia arquidiocesana y los secretariados que atienden la pastoral familiar, juvenil, vocacional, Caritas y muchas otras obras.
No se trata únicamente de solicitar una ayuda económica para sostener y mejorar las obras existentes. Es mucho más, porque el fruto material o financiero de la Campaña permite sostener las estructuras físicas o funcionales, y ofrecer recursos para la formación permanente, la actualización en diversas áreas, tanto de sacerdotes y religiosos como de los laicos que generosamente llevan adelante numerosas iniciativas pastorales y ser solidarios con la Iglesia a nivel nacional.
Mons. Baltazar Enrique Porras Cardozo