20 jul 2026
Donde hieren a los niños, fracasa la humanidad
Acabamos de dejar a los niños en Ucrania. El viaje de regreso siempre tiene un sabor agridulce. Durante una semana los hemos visto reír, correr, jugar, discutir por un balón, lanzarse al agua de una piscina, descubrir la montaña, hacer nuevos amigos y dormirse sin miedo. Durante unos días han podido volver a ser simplemente niños