Cáritas presenta su Memoria 2025: 529,9 millones de euros para acompañar a 2,1 millones de personas dentro y fuera de España
Manuel Bretón se despide tras finalizar su tarea como presidente: "He tenido el privilegio de comprobar desde muy cerca la fuerza transformadora que tiene esta institución cuando pone en el centro a las personas, y que la verdadera autoridad nace de la escucha y el acompañamiento, que la unidad se construye en la diversidad y que la misión sólo avanza cuando se sostiene en la confianza mutua"
"Esta Memoria es un testimonio vivo de la que civilización del amor nace de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces", comenzó diciendo en la presentación de los datos de Cáritas Española la nueva secretaria general de la institución eclesial, María González Dyne, durante la rueda de prensa celebrada en Madrid y en la que dejó estadísticas alarmantes, como que ya hay en España 4'3 millones de personas en exclusión social o la afirmación de que "la pobreza se consolida como un fenómeno profundo, multidimensional y sostenido en el tiempo".
Acompañaba a González Dyne el todavía presidente presidente Manuel Bretón, quien, tras un destacado servicio en la organización, a partir de octubre será sustituido por Luis Ayala, tras su reciente nombramiento. "Hoy es un día muy especial. María se presenta en esta rueda de prensa y a mí me corresponde despedirme. Durante estos casi diez años al frente de esta maravillosa entidad, y otros cinco en la Cáritas Castrense, he tenido el privilegio de comprobar desde muy cerca la fuerza transformadora que tiene esta institución cuando pone en el centro a las personas, que la verdadera autoridad nace de la escucha y el acompañamiento, que la unidad se construye en la diversidad y que la misión sólo avanza cuando se sostiene en la confianza mutua", señaló Bretón, quien tuvo palabras también para Ayala: "la misión continúa y queda en buenas manos", remarcó.
Según los datos de la Memoria, a lo largo del año pasado, Cáritas invirtió la cifra récord de 529,9 millones de euros -un 8,11% más que el año anterior- en sus diferentes recursos y proyectos dentro de España y en acciones de cooperación internacional en terceros países, lo que le permitió acompañar a 2.132.112 de personas, de ellas, 1.098.476 dentro de España y 1.033.636 en Cooperación Internacional.
A lo largo de 2025, las más de 4.923 Cáritas parroquiales en las 70 diócesis en las que están implantadas apoyaron en sus necesidades alimentarias a más de 615.000 personas a través del Programa de Acogida y Asistencia, cifra que representa el 56% de todas las personas acompañadas por la red el año pasado dentro de España, según los datos ofrecidos.
La inseguridad alimentaria afecta a 1 de cada diez hogares (12%) en nuestro país y la mayoría de los hogares con necesidades alimentarias acompañadas por Cáritas en 2025 estaban encabezados por mujeres o por personas que se encontraban en búsqueda de empleo o que contaban con un trabajo inestable o precario. La memoria constata también una mayor prevalencia de la inseguridad alimentaria en hogares donde los gastos de la vivienda son excesivos (los ingresos menos los gastos de vivienda sitúan al hogar bajo el umbral de pobreza severa).
“Estos hogares tienen mayor prevalencia de inseguridad alimentaria lo que manifiesta la losa que suponen hoy en día los gastos de vivienda para las familias vulnerables hasta el punto de incidir en una cuestión tan básica como la garantía alimentaria”, explicó la secretaria general de Cáritas Española, María González Dyne.
De hecho, la vivienda y la alimentación, que son los capítulos del gasto a los que las familias dedican la mayor parte de sus ingresos, son precisamente los que están soportando el mayor incremento de los precios. Solo en el último año, adquirir una vivienda se ha encarecido un 13% en España, y alquilarla un 4%, mientras que la inflación de los alimentos básicos sigue asfixiando los presupuestos familiares con subidas que alcanzan el 16% en las legumbres, el 15% en las hortalizas, el 14% en los huevos y el 10% en el pescado.
“Las familias intentan reducir otros gastos o pedir ayuda antes de tener que tomar la decisión de cambiar de domicilio o la configuración de la convivencia familiar, ya que estas estrategias impactan de manera mucho más duradera e incluso pueden ser irreversibles en su contexto vital, y por ello, las dejan para cuando ya no hay más opciones”, indicó la secretaria general.
Crece el número de personas migrantes atendidas
El 57% de las personas apoyadas por la extensa red de Cáritas el año pasado eran además migrantes, muchas de ellas, en situación administrativa irregular. De hecho, las distintas iniciativas relacionadas con la Movilidad Humana registraron un incremento en el número de participantes del 35,8% en el último año, al pasar de las 34.767 personas en 2024 a las 47.226 en 2025.
La atención de estas personas no se agota en estos programas. La suma de dificultades que atraviesan provoca que deban ser apoyadas desde múltiples recursos, como son los proyectos de Acogida y Asistencia, Vivienda, Violencia machista, prostitución y trata, Empleo, Educación y/o Servicio jurídico. En todos estos casos, se trata de procesos a medio y largo plazo, de entre 1 y 2 años, que requieren un acompañamiento integral individualizado.
“Nos encontramos con personas en situaciones de grave vulnerabilidad, ya que no tienen acceso a derechos y están expuestas a múltiples formas de discriminación. Por ello, nuestra labor va desde la acogida, el acceso a recursos y servicios hasta el trabajo orientado a la integración”, apuntó María González Dyne. Según el IX Informe FOESSA, siete de cada diez personas en situación irregular se encuentran en exclusión social. Aun así, la exclusión en España afecta mayoritariamente a personas autóctonas, según señala la nota de prensa de Cáritas.
Proceso de regularización extraordinaria de migrantes
Además de la labor de acompañamiento, Cáritas está haciendo un esfuerzo importante en el ámbito de la incidencia política. El trabajo en red ha permitido apoyar de forma sostenida la tramitación en el Congreso de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que ha concluido en un Real Decreto de regularización extraordinaria de personas migrantes. También ha priorizado la interlocución política para mejorar la reforma del Reglamento de Extranjería que entró en vigor en mayo de 2025 y ha promovido una demanda ante el Tribunal Supremo para impugnar la incompatibilidad entre el procedimiento de protección internacional y los arraigos, y procurar que los procedimientos de extranjería siempre prevean una vía de presentación presencial. En este sentido, Bretón recordó el papel jugado por la institución en el proceso y mostró su deseo que consigan la regularización todas las pesonas que han optado a él.
La apuesta de Cáritas por el desarrollo humano integral ha impulsado una forma de hacer economía que tiene en el centro a las personas. Por ello, el programa que aglutinó la mayor concentración de fondos en 2025 ha sido el de la Economía Solidaria. Con una inversión total de 157,3 millones de euros (12,5 millones de euros más que en 2024) el esfuerzo financiero realizado sobre los itinerarios de inserción sociolaboral y las empresas de inserción volvieron a superar ampliamente a los programas de Acogida y Asistencia (93 millones de euros).
En la última década, Cáritas se ha consolidado como uno de los principales impulsores de la economía social, generando modelos empresariales que no solo buscan la rentabilidad económica, sino que integran de forma equilibrada el cuidado del medio ambiente y el bienestar social. Entre esas iniciativas, destacan Moda Re, un referente en el sector del reciclaje textil, o Maná, un proyecto pionero de reaprovechamiento alimentario.
En un contexto de profunda transformación del mercado de trabajo, la red Cáritas ha conseguido también mejorar su tasa de inserción laboral entre las personas en situación de exclusión social. De las 68.285 personas que participaron en algunas de las iniciativas de Economía Solidaria, logró insertar en el mercado de trabajo al 21,44% (14.639 personas), lo que supone casi dos puntos porcentuales más que el año anterior. Actualmente, las iniciativas de economía social suman 3.158 puestos de trabajo y 271 líneas de negocio, configurando un tejido productivo alternativo que tiene en cuenta una perspectiva social, medioambiental y de sostenibilidad.
Se dispara la atención jurídica
Los otros programas en los que más aumentó el número de personas atendidas fueron los de Familia, infancia y juventud (63.742), Personas en situación de sin hogar (44.475) y Servicios jurídicos (28.766). Aunque estos tres programas han registrado un aumento significativo, destaca el incremento exponencial de casi el 58% en el caso de la atención jurídica.
Este incremento se explica, sobre todo, a las novedades que introdujo la entrada en vigor del nuevo reglamento de extranjería, en particular, a la incompatibilidad entre la protección internacional y los arraigos que obligó a miles de personas migrantes a tomar decisiones difíciles con el debido asesoramiento jurídico. “Los servicios de orientación jurídica van en aumento dentro de nuestra Confederación porque son cada vez más necesarios para poder acompañar a las personas en el acceso a derechos. Son fundamentales en temas penitenciarios, en vivienda, en empleo, y sobre todo ante las dificultades que hay en los procesos de empadronamiento”, indicó González Dyne.
En el caso del programa de Familia, infancia y juventud, las ayudas prestadas ascendieron a un total de 27,3 millones de euros y estuvieron relacionadas, sobre todo, con los gastos imprevistos a los que se enfrentan muchos hogares, como una atención odontológica, apoyo psicológico, ópticas, logopedia, campamentos de verano, material escolar, etc.
Emergencia causada por la DANA
El año pasado, Cáritas siguió acompañando a los damnificados por la DANA producida en octubre de 2024 y que afectó a Valencia, Letur (Albacete), Mira (Cuenca), Málaga y Jerez. En el marco del plan de repuesta a la emergencia, los esfuerzos de las Cáritas implicadas se centraron en 2025 sobre todo en la restitución de los medios de vida de las personas afectadas a través de la recuperación de negocios y la rehabilitación de locales y medios de trabajo. También se siguió trabajando en el realojamiento de familias, reacondicionamiento y equipamiento de viviendas; atención psicosocial, apoyo jurídico y reorganización de los propios centros y proyectos de Cáritas. En total, se invirtieron 34,9 millones de euros y se consiguió apoyar a 15.243 personas.
El año 2025 –remarca la nota de prensa– ha estado profundamente condicionado por un escenario internacional especialmente complejo para la cooperación para el desarrollo y la acción humanitaria. La proliferación de conflictos armados, las consecuencias del cambio climático, las crisis alimentarias y los desplazamientos forzosos se han visto agravados por una reducción progresiva de la financiación internacional y por una creciente instrumentalización de la ayuda al desarrollo. Pese a este contexto de crecientes dificultades, Cáritas Española reafirmó su compromiso con la dimensión universal de la caridad, atendiendo a 1.033.636 personas, un 1,9% más que el año anterior. La respuesta ha estado centrada en aquellas crisis humanitarias con escasa visibilidad internacional.
Ayuda urgente a Venezuela
Entre ellas, destacan Sudán; el agravamiento del conflicto en República Democrática del Congo; la situación en Tigray (Etiopía); la crisis olvidada de la población rohinya en Myanmar y Bangladesh; la violencia generalizada y el colapso institucional en Haití; la persistente crisis humanitaria y migratoria en Venezuela y Colombia; la situación de inseguridad y desplazamiento en Mozambique; la grave crisis humanitaria en Tierra Santa y la continuidad de la guerra en Ucrania. Igualmente, se destacó la labor de atención inmediata tras el reciente doble terremoto en Venezuela, para el que se habían recuadado ya más de un millón de euros, según señaló la secretaria general.