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'Constructores de paz': los jóvenes, con Manos Unidas

La sierra de Madrid acogió el Encuentro Nacional de jóvenes de Manos Unidas, una cita que reunió a cerca de 60 jóvenes procedentes de delegaciones de toda España con un objetivo común: formarse, reflexionar y profundizar en las desigualdades que persisten en el mundo

'Constructores de paz': los jóvenes, con Manos Unidas

(Manos Unidas).- Por tercer año consecutivo, la sierra de Madrid acogió el Encuentro Nacional de jóvenes de Manos Unidas, una cita que reunió a cerca de 60 jóvenes procedentes de delegaciones de toda España con un objetivo común: formarse, reflexionar y profundizar en las desigualdades que persisten en el mundo, así como conocer de cerca la labor de voluntariado de la organización para seguir construyendo un mundo libre de hambre e injusticias.

Durante un intenso fin de semana, responsables de voluntariado joven y participantes llegados de distintos puntos de España convivieron y compartieron experiencias, aprendizajes e inquietudes. También escucharon testimonios de personas que han conocido de primera mano el trabajo que Manos Unidas desarrolla sobre el terreno en numerosos países del sur.

Más que una simple convivencia, las jornadas se convirtieron en una auténtica declaración de intenciones. Una apuesta firme dentro de la estrategia de voluntariado joven de Manos Unidas, que sitúa en el centro el liderazgo juvenil, la conciencia crítica y el compromiso activo de las nuevas generaciones en la construcción de un mundo más justo y sostenible.

Además de servir de punto de encuentro, el fin de semana sirvió para reforzar el sentimiento de pertenencia entre quienes forman parte de esta red de personas jóvenes voluntarias y acoger a aquellas personas que acaban de entrar en Manos Unidas, consolidando una comunidad cada vez más implicada y comprometida.

Jóvenes comprometidos se reunieron en el III Encuentro Nacional de jóvenes de Manos Unidas. Fotografía: Yolanda Puerto

No hay paz sin derechos

Talleres, dinámicas, debates y espacios de diálogo marcaron la agenda de tres días orientados a formar a jóvenes capaces de convertirse en verdaderos constructores de paz.

El lema que definió este fin de semana fue: “No hay paz sin derechos”. Estas palabras resonaron con fuerza en una situación internacional especialmente grave. A través de las distintas actividades, el voluntariado joven reflexionó sobre la relación directa entre justicia social, derechos humanos, trabajo digno y construcción de paz.

Uno de los momentos más destacados fue una dinámica en la que los jóvenes asumieron el papel de quienes deciden qué proyectos apoyar desde Manos Unidas. A través de este ejercicio, pudieron conocer la realidad de comunidades vulnerables, analizar las necesidades existentes y debatir sobre la responsabilidad que implica impulsar iniciativas de cooperación internacional. La actividad les permitió comprender mejor el alcance de los proyectos de desarrollo que la organización impulsa en distintos países y los riesgos que se asumen en las diferentes fases del proyecto.

Otra de las claves del fin de semana fue la educación para el desarrollo y la transformación social, una cuestión transversal en la misión de Manos Unidas y que se vincula con la labor de sensibilización, educación, investigación e incidencia en la sociedad española necesaria para alcanzar un mundo en paz, no solo sin guerras, sino con derechos.

Las actividades giraron en torno a la paz, elemento principal de la campaña anual de Manos Unidas. Fotografía: Yolanda Puerto

Una juventud dispuesta a transformar el mundo

Más allá de las actividades programadas, muchas personas destacaron el valor de los momentos compartidos entre sesión y sesión: conversaciones espontáneas, historias personales e intercambio de ideas que surgían al hablar de las experiencias de las distintas delegaciones.

Los y las jóvenes regresaron a sus ciudades con un compromiso renovado: ponerse al servicio de quienes más lo necesitan la energía, la creatividad y la motivación que llevan dentro.

Manos Unidas apuesta por la incorporación de personas jóvenes voluntarias comprometidas y se enriquece y fortalece gracias a la existencia, cada vez más significativa, de un voluntariado intergeneracional.

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