"Ha llegado la hora de dar paso a otro pastor, a otro obispo, a Mikel. Yo soy consciente de mis años, aunque a veces me parece mentira. Y puedo decir que llegué a esta Diócesis ya mayor, pero lleno de salud. Han pasado los años; puedo decir y lo digo sinceramente hablando de corazón a corazón (J. H Newman) que he sido feliz, he querido y quiero a esta Iglesia en Palencia, os quiero"
"Vosotros sois mis conciudadanos, mis padres, mis hermanos, mis hijos, mis miembros, mi cuerpo y mi luz, una luz más agradable que esta luz material. Porque para mí ninguna luz es mejor que la de vuestra caridad", subrayó Herrero, quien, a pesar de que anuncio su marcha a Santander, de donde vino, aseguró que "olvveré a Palencia en ocasiones, porque formo parte de esta Iglesia y presbiterio y no quiero que esto se olvide ni se me olvide"