"Como Jesús, el Papa enseña tanto con palabras como con gestos concretos", añade el jesuita, quien se mostró gratamente sorprendido por "su acercamiento a las personas LGBTQ+, que ha sido una inmensa bendición no solo para esa comunidad, sino también para sus familias y amigos"
Sobre el Sínodo: "Lo que se plantea es la necesidad de escuchar a las personas que están en los márgenes de la Iglesia, no solo las personas LGBTQ, sino también los pobres, las mujeres, los divorciados vueltos a casar y, en general, aquellos que pueden estar en desacuerdo con algún aspecto de la enseñanza de la Iglesia"
"Los obispos que parecen oponerse al Santo Padre (...). Para mí, esto es simplemente asombroso e increíble. No recuerdo que San Juan Pablo II o Benedicto XVI hayan sido tratados de esta manera por sus críticos"