16 may 2020
Recorrido en plena cuarentena
Lo mejor sin duda, lo que me ha hecho disfrutar de verdad: esa conexión. Estar con la gente, poder dirigirme a ellos, advertir que el párroco no es una rareza sino una figura, ver cómo asienten, cómo comprenden lo que está más allá de las palabras, la realidad que se desvela casi con pudor: que estamos por ellos.