7 jul 2022
El patriarca Atenágoras en el cincuentenario de su muerte
"La riqueza de su carácter y la actualidad de las problemáticas por él afrontadas no tardaron en hacer de su persona toda una figura decisiva en la historia del cristianismo contemporáneo"
«De su figura exterior, majestuosa y sacerdotal, se transparentaba su dignidad interior, y su conversación grave y sencilla tenía acentos de simple bondad evangélica. Infundía reverencia y simpatía. También Nos estamos entre quienes lo han admirado y amado en mayor medida» (San Pablo VI sobre Atenágoras)
«Os escribimos desde Oriente poco antes de la pasión del Señor. La mesa está preparada en la habitación de arriba y nuestro Señor quiere comer la pascua con nosotros. ¿Rehusaremos?» (Atenágoras a Pablo VI: 21 de marzo de 1971).
Falleció de insuficiencia renal a las 22:00h del 7 de julio de 1972, poco después de haber concelebrado en su lecho del dolor una divina liturgia junto a su inseparable y bienamado metropolita Melitón de Calcedonia.