28 jul 2026
Tony de Mello, o por qué la Iglesia teme a los que despiertan
La Iglesia condenó a Tony de Mello once años después de muerto, cuando ya no podía defenderse. Su delito: enseñar a la gente a despertar, a pensar sin permiso, a encontrarse con Jesús sin intermediarios ni ritos sagrados. La misma institución que encubrió durante décadas a los que destruían a los niños no toleró a un jesuita que enseñaba a hacer fuego. Condenó al que liberaba y protegió al que dañaba.